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La Administración digital en la era de la economía del dato

(Puedes leer también este artículo en la revista MuyComputerPro así como otros contenidos muy interesantes sobre tecnología)

La información es poder y, hoy en día, está en manos de los ciudadanos. En efecto, la revolución informática de los últimos cincuenta años y, en particular, de las últimas décadas ha supuesto un antes y un después en el acceso a la información. Cuando antaño solo unos pocos eran valedores de poder acceder a la educación, actualmente, internet pone al alcance de un clic casi cualquier fuente de información. En este mundo globalizado caracterizado por una estructura reticular se está produciendo un fenómeno de democratización de la información pasándose de la posesión del dato al acceso al servicio, como destaca Jeremy Rifkin en su obra “La era del acceso”. Este fenómeno está teniendo consecuencias directas en la economía. Yochai Benckler, en su obra la “La riqueza de las redes” también menciona cómo la economía está volcándose hacia una concepción muy diferente a la manera tradicional. Las redes y la explotación de los datos sugieren una novedosa manera de generar riqueza. Este proceso está provocando que las Administraciones se estén modernizando tanto organizativa como normativamente. La era del Big Data, el Internet de las Cosas y el desarrollo del llamado Data Science obliga al desarrollo de unas nuevas políticas públicas que se adapten al nuevo orden mundial, eminentemente tecnológico.

El presente texto se dividirá en tres bloques. El primero versará sobre el contexto global y económico en el que en engloba la nueva sociedad de la información. El segundo bloque ahondará en lo anterior detallando cuáles son algunos de los retos y oportunidades más destacables. Finalmente, el tercer bloque continuará el hilo conductor mediante la expresión de las políticas públicas en España y en la UE más representativas.

Se comienza, pues, el primer bloque, la economía de los datos.  Como se ha introducido, la globalización de marcada tendencia abierta, a pesar de tener detractores y seguidores (mundialistas) ofrece una nueva manera de organizar los datos y de conectarlos. Algunos autores, como Santiago Niño Becerra, incluso habla de una sociedad Post-global en la que ya se da por hecho la fase inicial de conectividad. Las Administraciones, en su afán de ofrecer servicios de máxima calidad han ido evolucionando desde la Burocracia, pasando por la Nueva gestión pública, hasta llegar a la Gobernanza al incorporar las TIC en un seno. Una de las corrientes más novedosas es la tendencia hacia un gobierno abierto donde los datos estén al alcance de los ciudadanos. Esto tiene dos patas fundamentales: la transparencia y, a buen seguro, la economía a través del principio de eficiencia.

La Ley 19/2013 de transparencia, acceso a la información y buen gobierno, supone una revolución en tanto que entiende que los datos son propiedad del ciudadano y no de las Administraciones. En este sentido, se desarrolla el portal de la Transparencia donde se publicita la información categorizada en tres patas: organizativa, jurídica y económica. Asimismo, se facilita el acceso a los datos el cual puede ser parcial o total sin mayor restricción que información sensible (defensa, seguridad nacional, etc.). La OTAI, oficina de Transparencia y Acceso a la Información, es la responsable del portal de transparencia. El Consejo de Buen Gobierno y Transparencia mediante su estatuto 919/2014 persigue la buena ejecución de esta norma. Otro aspecto del gobierno abierto relacionado íntimamente con la economía de los datos, es sin duda, la Reutilización de la Información del Sector Público. Ciertamente, el proyecto APORTA que desarrolla el portal datos.gob.es pone a disposición de cualquier interesado toda suerte de datos que pueden ser accedidos y explotados para un uso particular. De esta manera, se fomenta el emprendimiento y se facilita la economía de autónomos y empresas con capacidad de almacenar y minar la información mediante, por ejemplo, técnicas de DataWareHouse y Datamining.

Este marco de la economía del dato, en su de su vertiente de gobierno abierto, no está exenta de retos y oportunidades. Se comienza así el segundo bloque. La sociedad del conocimiento en la que nos hallamos ha cambiado sustancialmente la manera en que los ciudadanos se relacionan y consumen información. Según Javier Bustamante, doctor en filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, el ciudadano es un prosumidor (una combinación natural entre productor y consumidor de información). Asimismo, vivimos en un entorno en el que los datos se encuentran en el estadio de la Web 2.0 de marcado acento colaboracionista. Wikis, blogs, webs personales, sindicación de contenidos, son algunos ejemplos de cómo los datos y la información se estructura en Internet. En este sentido, la siguiente evolución es la llamada Web 3.0 en la que se pretende ir hacia ontologías de la información más inteligentes. Así por ejemplo, mediante estas técnicas, es más sencillo explotar y particularizar información que pueda ser manipulada por empresas en el desarrollo de sus negocios. Ejemplos típicos son las webs de viajes, hoteles,  etc. donde la economía de las mismas se basa en la explotación y distribución de los datos mediante distintas tecnologías (cookies, etc).

Sin duda alguna, uno de los retos más importantes es que toda la sociedad pueda beneficiarse de esta economía del dato. Para ello, hay que minimizar la brecha digital mediante la alfabetización digital y la inclusión digital. Una mejor usabilidad y accesibilidad ayudarán enormemente a que todos los colectivos puedan acceder a los datos. Por otro lado, esta inmensa fuente de información alojada en Internet adolece de cierta organización y sobrecarga. Sin duda, la objeción de Babel va en esta línea poniendo de relieve la sobrecarga informativa y cognitiva. Es por ello, necesario un enorme esfuerzo en clasificar, metadatar y consensuar unos estándares para poder ofrecer la información.

Las Administraciones no son ajenas a estos retos y oportunidades y, en consecuencia, han ido desarrollando distintas políticas para aunar la sociedad del conocimiento y la tecnología. De esto tratará el tercer bloque.

Desde la Estrategia de Lisboa, pasando por las iniciativas eEurope 2002, 2005, i-2010, hasta la actual Europa 2020 han pretendido potenciar la sociedad de la información potenciando una economía sostenible mediante el buen uso de las TIC. Uno de los pilares fundamentales de Europa 2020 es la Agenda digital para Europa donde, entre sus medidas, se encuentra la economía digital. En este sentido, se ha desarrolla el Mercado único Digital y el índice DESI según el cual España se encuentra en la posición intermedia con 0,52 puntos sobre el total. Destaca en el desarrollo de los servicios públicos digitales (0,73 puntos) mientras que debe de hacer un mayor esfuerzo en la integración de la economía digital (0,34 puntos).

 

En España, las políticas públicas comenzaron con el plan Info XXi y siguieron con la comisión soto, el plan de impulso con 19 medidas, España.es (con sus vertientes Patrimonio.es, navegación.es, etc.), conecta.es y euroingenio 2010 (dividido en los ejes CENIT, CONSOLIDER y el plan AVANZA que tuvo su continuación en el plan AVANZA 2). Actualmente, la Agenda Digital para España destaca su preocupación por la economía digital y el buen uso de las TIC para explotar la información y los datos.

Las políticas públicas tienen su reflejo normativo en varias leyes de impulso al emprendimiento tales como la ley 11/2013 de estímulo al emprendimiento, la ley 14/2013 del emprendimiento y su internacionalización. En ella se promueven diferentes acciones para el impulso del emprendedor que, a buen seguro, podrá dinamizar su economía mediante el uso de las TIC en la explotación de los datos.

La Administración también está haciendo un esfuerzo en este marco de gobernanza digital desarrollando la Estrategia TIC mediante la transformación digital. El Real Decreto 806/2014 que desarrolla los principios y órganos de gobernanza digital apoyan los 14 servicios compartidos. Entre ellos se encuentra el desarrollo de la nube híbrida, un claro ejemplo del principio de eficiencia en el tratamiento del dato. La ley 39/2015 del procedimiento administrativo y la ley 40 /2015 del régimen jurídico del Sector Público conforman el marco normativo esencial en los que los principios de economía, eficiencia, transparencia y acceso a los datos son fuente de inspiración para todo el articulado.

En conclusión, Vivimos en una sociedad del conocimiento marcado por una nueva corriente de la economía del dato. Esta se nutre de los nuevos principios de accesibilidad y transparencia que están inmersos en las todas las políticas tanto europeas como españolas. Se ha detallado en el primer bloque los aspectos contextuales de la globalización y su reflejo en el gobierno abierto mediante la transparencia y la reutilización de datos del sector público. En el segundo bloque se ha continuado con los retos y oportunidades más relevantes que se encuadran en una sociedad con marcados desafíos relacionados con la brecha digital. Ciertamente, nuevos hábitos de relación y consumo se están produciendo en el entorno de la web 2.0 y 3.0 donde las empresas están desarrollando sus economías mediante el acceso, manipulación y explotación de los datos. Finalmente, el tercer bloque ha seguido el hilo conductor del texto desarrollando las políticas más significativas tanto a nivel europeo como nacional destacando la posición de España en el índice DESI así como encuadrando algunas de las normas más relevantes de las Administraciones en todo este marco global, social y económico.

 

 

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Internet y democracia: somos invisibles por la naturaleza de la red digital

Internet y democracia. ¿Qué aspecto tiene Internet?

Quizás la naturaleza de Internet no sea tan democrática como parece. Los primeros estudios teóricos (mediados del siglo XX) reflejaron que las redes crecían de manera aleatoria conectándose unos nodos con otros de manera equiprobable. Desde 1999, sabemos que esto no es así. Los nodos se conectan de manera caprichosa siguiendo una serie de criterios: les gusta los nodos bien conectados, de calidad, con afininidad temática… La consecuencia es que la red crece asimétricamente siguiendo la clásica regla: “los ricos se hacen más ricos”. En definitiva, un blog recién nacido puede vivir en la más absoluta oscuridad: apenas nadie lo leerá y será desterrado por parte de los motores de búsqueda que buscarán resultados de las páginas jugosas (Amazon, Yahoo…). Nos preguntamos: ¿hasta qué punto es así? ¿Internet es estructuralmente anti democrática? Algunos autores sostienen que sí. En este artículo profundaremos sobre estas cuestiones!

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Internet y Democracia. Topologías de Internet

Al estudiar con mayor rigor la estructura de la Internet, encontramos un problema epistemológico debido a la invisibilidad intrínseca a la naturaleza topológica de la Red. Esto se traduce en que algunas iniciativas positivas, como por ejemplo, una cultura más participativa, una mayor libertad para crear… pueden quedar relegadas a la nada: si no soy visible, ¿de qué sirve poder publicar en el desierto? Una primera cuestión que podemos preguntarnos es ¿qué aspecto tiene Internet?, ¿cambiará radicalmente los próximos años? Estas preguntas exigen un análisis por las distintas topologías de red. Desde mediados del siglo XX se han distinguido dos familias de topologías: a) basadas en redes aleatorias y b) basadas en leyes de potencias. En cuanto a las redes aleatorias, uno de los primeros modelos (1959) que dieron respuesta fue el desarrollado por los matemáticos Paul Erdős y Alfréd Rényi. Estudiaron la generación de grafos aleatorios. Estos se basan esencialmente en el siguiente criterio: si tenemos tres nodos (n1, n2 y n3) inconexos en una primera situación, la probabilidad de que n1 se conecte con n2 es la misma a que se conecte a n3. En general, existe una independencia estadística para que dos nodos se conecten entre sí (no existe ninguna conexión preferencial). Este modelo se quedó muy lejos de representar la realidad toda vez que las redes de comunicaciones empezaron a desarrollarse con verdadera expansión hacia la última década del siglo pasado. Así fue el modelo de Waxman (1988) procura investigar en particular sobre la red Internet y la manera en que se transmiten los datos en ella. Para ello introduce el concepto de ubicación geográfica. En todo caso, tanto este modelo como los siguientes llamados jerárquicos si bien no son puramente aleatorios se suelen englobar en la primera familia ya que, en palabras de ALVAREZ-HAMELIN (2006), “Todos estos modelos son similares a una superposición de grafos aleatorios y responden a la característica básica de tener una distribución de grados con bajo coeficiente de varianza”[1]. Lo realmente interesante vino unos años más tarde de la mano de Faloutsos et al. (1999) que, tras un estudio de trece meses (noviembre de 1997 a diciembre de 1998), observaron que la ley de potencias explicaba mucho mejor la realidad de los datos en Internet en un 96%. De hecho, encontraron no una sino tres leyes de potencias (que se mantuvieron para tres instancias de internet que tomaron en su estudio e, incluso en alguna de ellas, con un mayor porcentaje de precisión).

 

Distribución (aleatoria) de campana Vs Distribución de ley de potencias

A partir de aquí, surgieron diferentes modelos de leyes de potencia. El primero fue el propuesto por Barabási y Albert (1999) introduciendo el concepto de “conexión preferencial”[2]. Por tanto, se consolidó que la distribución de las conectividades apuntan a que los nodos no se conectan siguiendo una distribución normal sino una ley de potencias. Yochai Benkler (2006), apunta defiende esta idea de donde tomamos prestado el siguiente gráfico: Si tomáramos los parámetros “número de sitios web” y “número de conexiones que apuntan al sitio web” los gráficos de una u otra distribución serían, aproximadamente:

 

topologia internet

Ilustración tomada en préstamo de BENKLER, Yochai, (2006), The Wealth of Nations: How Social Production Transforms Markets and Freedom”. Yale University Press

 

 

La explicación sería la siguiente. En la distribución normal, un pequeño número de sitios web tendrían pocos o muchos enlaces mientras que un número moderado de sitios tendrían una cantidad intermedia de enlaces. Según una distribución de ley de potencias, habría un pequeño número de sitios web que tuvieran un gran número de enlaces mientras que un gran número de sitios apenas tendrían enlaces. ¿Qué distribución es la que se adapta mejor a Internet? En 1999, hubo dos publicaciones en las revistas Nature y Science que apuntaron que la ley de potencias es la que mejor responde a la realidad. De un lado, el artículo mencionado de Barabasi y Reka Albert donde desarrollaban la conexión preferencial: un nodo se conecta a otro no al azar sino siguiendo algún criterio con el que priorizaba sus conexiones: uno de los más importantes era el “grado de conectividad” (cuán bien conectado estaba el nuevo nodo). De esta manera, un nodo prefiere enlazar con un nodo “bien conectado”. Por otro lado, el artículo de Lada Adamic y Bernardo Huberman aportaron, sobre la base de la distribución de la ley de potencias, que la tasa de crecimiento era exponencial y distinta en cada red.

El propio Barabasi pone otro ejemplo muy ilustrativo en su libro “Linked” sobre una distribución aleatoria frente a una de ley de potencias. Compara la red de carreteras y el mapa de aeropuertos de Estados Unidos. En el primer caso, casi todas las grandes ciudades están conectadas, más o menos porel mismo número de autopistas —una cantidad pequeña, por cierto—. En el segundo, se produce un fenómeno en el que grandes aeropuerto concetran un buen número de vuelos: el famoso “hacemos escala en Nueva York”. La siguiente figura ilustra lo anterior:

 

topología

Tomado de BARABASI, Albert-laszlo (2002). Linked: the new science of networks. Ed. Perseus books.

 

¿Qué consecuencias tiene esto para la democracia? La supuesta mayor participación que las tecnologías ponen a disposición de los ciudadanos se diluye al no hacerse eco debido a la ley de potencias. Participas, sí, pero apenas se es oído. El propio Barabasi (2002) si bien comienza asumiendo que la web es una herramienta para la libertad y la democracia, da un giro basándose en sus resultados topológicos:

El resultado más intrigante de nuestro proyecto de mapeo Web fue la ausencia completa de democracia, justicia y valores igualitarios en la Web. Nos dimos cuenta de que la topología de la Web nos impide ver más allá de un mero puñado de documentos de entre los miles de millones disponibles.

 

Internet y democracia. Participación en Internet

En efecto, la clave de la participación en Internet (por ejemplo, publicar un artículo en un blog personal) no reside en poder publicar sino en ser visible. La publicación cierto es que se ha simplificado enormemente. Hasta hace unos pocos años, era necesario tener unos conocimientos tecnológicos medios o superiores para manejarse en el mundo de los dominios web, hosting o housing, lenguaje HTML, etc. para poder escribir el código de una página web y poder publicarla. La alternativa era pertenecer a un grupo que ya publicara (por ejemplo, una revista o un medio de comunicación) y colaborar como editor o articulista. En esta segunda opción se perdía justamente el efecto democratizador en tanto que no se potenciaba el empoderamiento del individuo sin tener que depender de medios masivos tradicionales o reconvertidos al mundo digital. Actualmente, con unos conocimientos mínimos técnicos combinados con buen ánimo para emprender, no resulta especialmente complejo poder publicar tus artículos en tu propio blog. Por tanto, estamos en disposición de asumir con garantías que la publicación, en términos generales, no supone un problema.

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¿Cuál es el elemento crítico? La visibilidad. Para Barabasi (2002), la “medida de la visibilidad” es el número de enlaces que apuntan a tu página web. El número de enlaces en un sitio web suele ser entre cinco y siete —apunta en el capítulo quinto del mismo libro— cada uno a apuntando a páginas diferentes de entre las miles de millones que nutren la telaraña digital mundial. Por tanto, concluye Barabasi, la probabilidad de que seas referenciado es infinitesimal. En un estudio que realiza sobre la los dominios de la universidad de Notre Dame, Barabasi encuentra que el 82 % de las páginas web (270.000 de entre 350.000) reciben tres o menos enlaces de entrada (es decir, páginas externas que referencian sus webs). En cambio, unas pocas de ellas (42 entre 350.000) son referenciadas más de mil veces. Barabasi amplía el espectro de estudio a 3 millones de webs y los resultados son parecidos: en torno al 90 % de ellas son referenciadas menos de diez veces mientras que unas pocas (tres páginas) son referenciadas más de un millón de veces. Estos ejemplos refuerzan la tesis de que la distribución de la web sigue la ley de potencias y, por tanto, existen un nodos matriz ultra visibles (Facebook, Twitter, Youtube, Amazon, eBay, Google, Yahoo…) que absorben los nodos como si de una fuerza gravitatoria electrónica se tratara. El resto de nodos, o están enlazados con ellos o pierden gran visibilidad ya que los propios motores de búsquedas dan más relevancia a dichos nodos que concentran buena parte de las referencias web. Barabasi denomina a estos nodos hubs (concentradores) y concluye, en contra de la democracia electrónica que “estos hubs son el mejor argumento en contra de la visión utópica de un ciberespacio igualitario”. Esto podría ser de otra manera si la distribución siguiera el modelo Erdös-Rényi según el cual se explica la generación de grafos de manera aleatoria. Se ha constatado (por ejemplo, gracias, entre otros, a los estudios mencionados más arriba) que las redes tanto sociales como virtuales no siguen tal modelo y ha quedado rezagado a un modelo teórico.

¿Qué influye en la conexión de los nodos de Internet?

Como crítica a Barabasi hay que señalar que, si bien el número de enlaces referenciados es un criterio muy importante, no es el único reseñable a la hora de aumentar la visibilidad. Algunos de los que no tiene en consideración son: a) la calidad del enlazador. No es lo mismo que te referencie el ministerio de Presidencia que un individuo anónimo. Los motores de búsqueda tienen muy en cuenta la relevancia de las webs. Los dominios institucionales tienen un peso mayor de tal manera que si, por ejemplo, una universidad enlaza a tu blog, tu posicionamiento en la lista de resultados va a ser sustancialmente mejor; b) La calidad del propio contenido publicado también se tiene en cuenta por los motores de búsqueda. Aquí entran en juego todas las técnicas SEO/SEM para escalar posiciones mediante usos inteligentes de palabras clave, redundancias controladas de contenidos, homogeneidad de distintas partes de la estructura de una páginas web…; c) el dinero. Una manera rápida de ser visible es pagar para te vean. Todos los motores de búsqueda dejan un espacio privilegiado para que el anunciante sea francamente visible en una lista de resultados. A veces, se mimetiza tanto que es casi imposible distinguir en una pasada veloz un resultado real de uno pagado.

Conclusión. ¿Internet es (anti) democrática?

Yochai Benker coincidice con Barabasi en la reticencia democrática de Internet. Así en el capítulo 7 de la “La riqueza de las redes” reza lo siguiente:

La implicación que para la democracia que viene inmediatamente a la mente es deprimente. Por más que, como señaló de forma entusiasta el Tribunal Supremo, en Internet todos puedan ser planfletistas o tener su propia tribuna, en realidad la Red no permite que los individuos se hagan oír de una forma sustancialmente más eficaz que la de improvisar un estrado de una plaza pública. Muchos sitios web y blogs simplemente pasarán desapercibidos y no contribuirán así a construir una comunidad política más comprometida.

 

Quizás sea algo exagerado tales afirmaciones. Sin embargo, no deja de ser muy sugerente cómo la propia naturaleza de Internet pueda crecer con esta asimetría (basada en una ley de potencias) que, sin duda, suaviza las bondades participativas en la Red. ¿Por cuánto tiempo será así?

[1] Excede del presente trabajo el detalle matemático de las distintas topologías. Para mayor detalle, ver Bibliografía y webgrafía.

[2] Tomando este como base, en los siguientes años fueron mejorando y generalizando distintos modelos (optimización multicriterio, competencia y adaptación…). Más información en Bibliografía y webgrafía: ALVAREZ-HAMELIN (2006).

 

Bibliografía y webgrafía

  • BENKLER, Yochai, (2006), The Wealth of Nations: How Social Production Transforms Markets and Freedom”. Yale University Press
  • /informe_anual_del_sector_de_los_contenidos_digitales_edicion_2015.pdf
  • BARABASI Albert-Laszio, ALBERT Reka, (1999). Emergence of Scaling in Random Networks, Science, 286, p. 509.
  • HUBERMAN Bernardo, ADAMIC Lada (1999). Growth Dynamics of the World Wide Web. Nature, 401, p. 131.
  • BARABASI, Albert-laszlo (2002). Linked: the new science of networks. Ed. Perseus books.
  • ALVAREZ-HAMELIN, José Ignacio (2006). Taxonomía de los modelos de topología de internet. Recuperado de: http://www.cimec.org.ar/ojs/index.php/mc/article/view/636/604
  • ERDÖS, P. y RÉNYI, A. (1959). On random graphs I. Math. (Debrecen), 6:290–297.
  • FALOUTSOS, M., P. FALOUTSOS, y C. FALOUTSOS (1999). On power-law relationship of the Internet topology. Commun. Rev., 29:251–263.

Causas de la producción social

¿Por qué la gente produce información social? ¿Qué ha sucedido para que haya surgido esta explosión informativa a través de los medios digitales? ¿Cómo puede ordenarse sin una jerarquía o normas que lo guíen?

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Distingo dos categorías de causas: meritocráticas y económicas.

1. Causas meritocráticas.

Muchas veces, se critican los modelos de producción social aduciendo que no existe un liderazgo claro (parece que que no hay normas ni jerarquía formal). Esto podría ser superficialmente cierto pero no soporta un análisis más riguroso. Cualquiera que haya participado en proyectos de software libre, por ejemplo, habrá percibido que sí existe un liderazgo y unas normas fruto del respeto profesional. De manera natural, surgen líderes que, debido a su experiencia, formación y dedicación, ocupan el liderazgo. Asimismo, emergen normas de coordinación y cooperación que son socialmente consensuadas y no formalmente impuestas. En este sentido, Benkler indica que existe “el reconocimiento mutuo por parte de la mayoría de participantes”. Veamos a continuación las causas económicas:

2. Causas Económicas

Distinguo tres subcausas: a) El insumo tiene coste marginal cero. Efectivamente, la información se considera un bien no rival, infinitamente consumible. La información es gratuita, no cuesta producirla en comparación con producir un coche, por ejemplo; y b) plataformas de creación y difusión de información a bajo coste. Ciertamente, podemos distinguir tres estadios en la creación y difusión de la información en función de su coste: 1) pre-Guttenberg. Previo a la imprenta y a la revolución industrial. El coste era máximo: pensemos en producir diez mil copias de la Biblia mediante el esfuerzo de escribanos y copistas; 2) Post revolución industrial. La industria de producción en cadena supuso un punto de inflexión abaratando los costes enormemente. Esta situación, que se mantuvo durante siglos, provocó un mayor acceso a la cultura y, consiguientemente, tambaleó las estructuras de poder de algunos estamentos (que protegían su poder basándose en el control de la apropiación de la cultura). En todo caso, este segundo estadio fue anecdótico en comparación con la incorporación de las tecnologías de la información; 3) Sociedad digital. La segunda mitad del siglo XX supuso el arranque de una nueva disciplina del saber: la informática. De origen matemático-físico, es indudable que ha conseguido su propio status en el corpus gnoseológico del mundo académico. Las tecnologías de la información y las comunicaciones han ido evolucionando hasta alcanzar una madurez suficiente para marcar una nueva era: la sociedad en red. Sostengo que ya es en el siglo XXI cuando podemos clamar que el mundo es globalizado. Si en los años 90’s, se podía acceder a internet con un módem de 14.400 bits/s hoy en día, podemos ver varias ofertas en el mercado para acceder con fibra con una banda de bajada de 200Mb/s, es decir catorcemil veces más rápido (circunscribiéndonos siempre a un ámbito doméstico).

 

Referencias:

¿Internet mejora la democracia?

Existe una corriente de pensamiento que sostiene que Internet y su capacidad para dar voz a quien antes no podía ayudará a establecer una sociedad más democrática. ¿Es cierto? Pretendemos no quedarnos en una mera repetición de ideas superficiales sino explorar “un poco más allá” para conformarnos una opinión mejor formada.

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A continuación vamos a ver algunas características a favor y en contra:

Internet NO mejora la democracia

  • Objeción de Babel: Este argumento trata sobre la sobrecarga informativa que existe en Internet: si todos pueden hablar, nadie escucha. Benkler sostiene como fundamental contraargumento el llamado Orden digital. Según dicho orden, no existe sobrecarga de información ni fragmentación de información. Lo defiende por la existencia de proyectos ordenados como: Open Directory Project, MoveOn.Org. En mi opinión, sí que existe tal caos. La propia estructura reticular tiende al caos más que una arbórea en la que existe un nodo padre e hijos, nietos y así conformando un único camino entre dos nodos cualesquiera. La existencia de proyectos ordenados no es suficiente para extender a la totalidad de la red de redes la misma armonía. Antes al contrario, existe mucha basura informativa que opaca lo real.
  • Asimetría de atención. Existen sitios que acaparan el mayor porcentaje de atención quedando el resto casi desapercibidos mermándose la ventaja del “mayor desarrollo personal”. Por ejemplo, a pesar de que existen multitud de blogs, páginas de Facebook, webs de difusión personales… Es una realidad que los medios tradicionales también procuran copar las redes atrapando en su telaraña sus seguidores en el formato papel. En resumen, es indiscutible que grandes medios de comunicación como “Elmundo.es” o “elpais.com” concentran un gran número de visitas. En contra de esta tesis, Yochai Benkler sostiene que es una Falacia comparativa: no se puede comparar la realidad con una Internet utópica sino frente a la situación anterior en las que los medios tradicionales cooptaban el sistema de producción informativa en donde: a) se recogía un sector interesado de la sociedad; b) se manipulaba la información y, como consecuencia c) se podía orientar el foco hacia lo superficial. En mi opinión, ciertamente con internet mejora la democratización de la información al empoderar al ciudadano con mayor acceso a las noticias y a las tecnologías. Sin embargo, no hay que ser ingenuo tecnológico y dar por hecho una hiperdemocratización al adoptar el fenómeno de Internet.
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Internet SÍ mejora la democracia

  • Acreditación no mercantil (p.18). Muchos movimientos en la Red se agrupan por intereses, temáticas comunes… conformándose sitios de mayor envergadura al referenciarse unos a otros. Cuando una persona produce un tipo de información, existe una suerte de “revisión por pares” formada por expertos o simplemente personas afines que van promocionando o no dicha información. Si uno llega a ser muy visible ha sido gracias a una criba previa y a haber sido apoyado por comunidades de intereses afines. De esta manera la visibilidad implica una mención y acreditación previa muy diferente de la que ocurría con los medios tradicionales en los que la visibilidad era reflejo, en buena medida, de una contraprestación económica.
  • Cultura más participativa, crítica y autorreflexiva. (p. 21). El mayor acceso a la información y a la cultura en general produce ciudadanos más críticos. También, apoyándose en las TIC, los individuos no sólo son mejores consumidores sino también productores de información. Este cóctel de mayor participación desemboca en que, en la misma línea de la “acreditación no mercantil”, emerge una mayor reflexión y crítica sobre la cultura. Por ejemplo, atendiendo a los medios tradicionales, cuando se lanzaba el estreno de una nueva película, existía una poderosa batería de medios privados que bombardeaban en los medios transmitiendo una única idea, la suya. Hoy en día, se mantiene en buena medida pero una persona puede también entrar en foros, blogs especializados, donde distintos expertos o comunidades de intereses afines aportan su visión. Incluso puedes observar opiniones de ciudadanos que ya han visto la película y valoran distintos aspectos. Está claro que la publicidad de los medios tradicionales se diluye a favor de una mayor participación ciudadana

 

Referencias:

 

¿Qué es la información?

La palabra “Información” nos rodea en cualquier ámbito. Estamos oyendo permanentemente frases como: “Vivimos en una Sociedad de la Información…”; “la información es poder”; “Hay que proteger la propiedad intelectual”; “hay que poner a disposición pública la información”… Veamos algunas características.

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La información es:

  • Un bien “no rival”, el consumo por una persona no resta su disposición a ser consumida por otro (no así con una manzana). Es decir, millones de personas pueden estar consumiendo información en una noticia en un periódico online y no se acaba nunca.
  • Un bien “público” en tanto que el mercado privado no lo produciría atendiendo a su coste marginal, que es cero. Por tanto, el Estado artificialmente regula unos procedimientos para que el autor de una obra, por ejemplo, pueda tener un rédito económico mediante los derechos de propiedad intelectual. ¿Por qué? Se penaliza esta ineficiencia estática (en un momento dado) al producir bienes ineficientes por un bien mejor: dicho autor volverá a escribir otra obra más adelante. En general se fomenta la creatividad y la innovación. Esta infrautilización de la información fue defendida por Kenneth Arrow en 1962.
  • Insumo y producto. Toda producción informativa necesita, a su vez, de fuentes de los que alimentarse. Por ejemplo, la elaboración de una tesis se nutre de una bibliografía previa que hacen de insumo. No sólo eso, la producción humana tiene tres insumos:
    • La información y cultura preexistente, como se acaba de indicar
    • Los mecanismos de comunicación de la información. De la industrialización a la era de las redes, el coste ha caído dramáticamente.
    • El capital humano: La inteligencia y experiencia humana que es capaz de ofrecer la imaginación y el esfuerzo para producirla.

Según lo anterior, queda más que justificado que el capital humano es el recurso más valioso y por lo que está cobrando, cada vez, mayor protagonismo. La información tiene coste cero y, con Internet, los costes asociados a la propagación de la información decrecen paulatinamente. Además, se produce un fenómeno catalizador no sólo en términos monetarios sino técnicos. A pesar de que Internet es cada vez más complejo, se están desarrollando sitios web muy sencillos de implementar. Los blogs son un claro ejemplo (ver ¿Por qué un Blog? La tecnología es más compleja pero más sencilla).

 

¿Qué es el PROCOMÚN? Tipos y ejemplos de procomun

¿Qué es el procomún?

Es aquello que no depende de reglas mercantiles de posesión sino que cualquier, dentro de un grupo, puede hacer uso de ello siguiendo unas reglas acordadas que, en el extremo pudieran ser una única regla: ausencia de las mismas. La producción entre iguales basado en el procomún se enmarca en un entorno diferente a los medios de producción clásicos. Ahora existe cooperación y coordinación difusa en el tiempo sin jerarquías ni transacciones dinerarias como elemento decisivo de intercambio o compensación.

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Tipos de procomún

Cuatro tipos de procomún: 1) grado de apertura. Está abierto (el aire) a todos o a un grupo (delimitación de zonas de pesca). Estos segundos casos se suelen denominar sistemas de propiedad comunales más que procomún[1].; 2) regulación. La mayoría de los procomunes suelen tenerla, incluso en aire en su dimensión de emisión no de inhalación (por ejemplo, las emisiones de las fábricas). Las carreteras es un ejemplo de éxito de procomún. Lo interesante, señala Benkler, es que las reglas son de igual aplicación para todos (no hay jerarquías); 3) compartición condicional de los productos. En un entorno de procomún puede que lo que se produzca se ponga a disposición de todos sin condiciones (gratis, por ejemplo) o a través de alguna restricción (suscripción…). 4) libertad de uso. Una cuestión sin resolver es ¿qué grado de libertad de uso tienen los usuarios que han adquirido un producto del procomún?

 

Ejemplos de procomún

 

Wikipedia. Se basó en una enciclopedia tradicional llamada Nupedia que, si bien no tuvo el éxito y consolidación mínimos, sirvió para empezar a edificar Wikipedia. ¿Por qué triunfó? Cambió radicalmente su naturaleza orientándose a un entorno de procomún. En concreto: 1) se basó en tecnologías cooperativas: la wiki. Plataforma que permite la edición y publicación de distintos usuarios con flujos de aprobaciones, bloqueos, permisos, almacenamientos de versiones, etc. 2) Neutralidad frente objetividad. Se persigue aglutinar el mayor número de puntos de vista de manera comprensible y razonable; 3) FDL (Free Documentation License: Licencia de GNU para documentación). Con estos pilares, en cinco años wikipedia pasó de diez a cincuenta mil colaboradores. Benkler defiende la calidad de wikipedia basándose en: a) Estudio de la revisa Nature que, tras analizar 42 artículos, concluyó que la diferencia entre la Encyclopedia Britannica y Wikipedia no era “especialmente grande” y b) el beneplácito de McHenry, antiguo redactor de la Encyclopedia Britannica, ante el sistema que se puso en marcha de para las correcciones que dotaban a los artículos de una fiabilidad muy razonable. Estas dos ideas datan de 2004 cuando aún existía alguna posibilidad de que las antiguas enciclopedias coexistieran. En 2009 cerró Encarta (Microsoft) tras dieciséis años de servicio, Aitor Riveiro, en su artículo de El País[2], ponía certeramente negro sobre blanco algunas causas: Hoy, en lugar de un sistema cerrado y de pago, los usuarios optan por la gratuidad, la inmediatez y los más de dos millones de artículos que, gracias a las contribuciones desinteresadas de sus usuarios, integran la Wikipedia, frente a las 40.000 de Encarta. Añadía el artículo una frase demoledora de Microsoft: la gente busca y consume la información de forma diferente que en el pasado. La Encyclopedia Britannica, referente mundial de las enciclopedias tradicionales (su primer ejemplar vio la luz en 1768), cerró[3] su versión papel en 2012 tras 244 años de servicio.

 

Proyecto Guttenberg[4]. Miles de voluntarios escanean y corrigen libros de dominio público. Tienen más de cuarenta y seis mil obras digitales y más de cien mil apoyándose en colaboradores.

 

DMOZ[5]. Catálogo gratuito universal de Internet. Participación voluntaria para clasificar los sitios de internet de manera que se vaya limpiando de enlaces muertos. Disponen de más de noventa mil editores que categorizan más de cuatro millones de sitios web.

 

SETI@home. Basado en un sistema de Grid Computting basado en aprovechar los recursos de máquinas dispersas en la Red que se incorporaran al proyecto SETI@home. La idea se basaba en una premisa: la mayoría de las personas que tiene un ordenador personal en casa no usan sus recursos al 100%, es decir, hay capacidades de memoria y disco que no se están aprovechando. Instalándote un paquete software, cualquier ciudadano podía colaborar al proyecto sin apenas notar una bajada de rendimiento en su ordenador. La coordinación de todas estas máquinas que alcanzaron varios millones permitió un procesamiento muy superior al que podría dar la mejor supercomputadora. En su propia página[6] explican el motivo del proyecto: SETI@home es un experimento científico que utiliza ordenadores conectados a Internet para la búsqueda de inteligencia extraterrestre (en inglés SETI son las siglas de “Search for Extraterrestrial Intelligence”). Puedes participar ejecutando un programa libre que descarga y analiza datos obtenidos por radio telescopios.

 

Referencia básica:

BENKLER, Yochai, (2006), The Wealth of Nations: How Social Production Transforms Markets and Freedom”. Yale University Press.

 

[1] Yochai Benkler menciona a Carol Rose (p. 69) al remarcar la mejor denominación de sistemas de propiedad comunales ya que, fuera de ese grupo, el sistema se comporta como una propiedad privada.

[2] Artículo “Microsoft se rinde ante la Wikipedia y cierra Encarta tras 16 años”. URL < http://elpais.com/diario/2009/04/01/sociedad/1238536808_850215.html >

[3] Artículo “La Enciclopedia Británica cierra su edición de papel para centrarse en Internet”. URL < http://www.elmundo.es/elmundo/2012/03/14/cultura/1331687873.html >

[4] Proyecto Guttenberg. URL < https://www.gutenberg.org/ >

 

[5] DMOZ. URL < http://www.dmoz.org/>

 

[6] http://setiathome.ssl.berkeley.edu/