Protección institucional al ciudadano frente al abuso de las agencias inmobiliarias

¿Esta usted de acuerdo, como inquilino, en pagar una mensualidad a una agencia inmobiliaria cuando el servicio se lo presta al casero?

Aprovechando la plataforma DecideMadrid de participación ciudadana, he aprovechado para expresar, a mi juicio, una situación abusiva que vivimos los ciudadanos frente a una posición preferente por parte de las agencias inmobiliarias en el alquiler de vivienda.

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Esta es la propuesta.

Pongo a continuación el escrito en todo caso:

  • Introducción

Soy un ciudadano que lleva unos años viviendo de alquiler como tantas personas en Madrid (y en el resto de España). Creo que existe un abuso por parte de las agencias inmobiliarias que perjudica al ciudadano de manera generalizada y que este, individualmente, no puede hacer nada más que someterse. Por ello, veo la necesidad de una intervención institucional que suavice y equilibre la injusta situación actual que explicaré a continuación.

 

  • Consideraciones previas

Todas las personas y empresas tienen en el derecho legítimo de procurar emprender y mejorar sus proyectos personales y profesionales. Para ello, debe existir un escenario laboral en el que la regulación permita suficiente libertad para emprender actividades laborales y, simultáneamente, exista una protección institucional que impida que tal libertad degenere o produzca abusos en los derechos de las personas. Es difícil de alcanzar un equilibrio pero, al menos, todos estamos de acuerdo en este objetivo. Una prueba de ello es la Ley 4/2013, de 4 de junio, de medidas de flexibilización y fomento del mercado del alquiler de viviendas. Mi propuesta no tiene tanto que ver con el equilibrio entre arrendador y arrendatario sino con la posición preferente de mercado de las agencias inmobiliarias frente al ciudadano en el mercado del alquiler de la vivienda.

 

  • Objeto del abuso

En la actualidad, la inmensa mayoría de las viviendas de alquiler se publicitan a través de grandes portales como “idealista” o “fotocasa”. Cualquier ciudadano que realice una búsqueda de una vivienda, encontrará que, aproximadamente, un 90 % de la oferta es a través de agencias inmobiliarias. ¿Cuál es el problema? Las condiciones para formalizar un contrato implican, en la inmensa mayoría de las veces, pagar una mensualidad a la agencia. Cuando he preguntado a varias de ellas por qué hay que pagarlas, las respuestas han sido del estilo de (cito literalmente): “por el servicio prestado”,  “gastos de comisión”, “honorarios de agencia”, “de algo tenemos que vivir”, “así es como está establecido en Madrid…”, etc.

En realidad, ¿a quién realizan las agencias inmobiliarias el supuesto servicio? En mi opinión, al arrendador ya que este delega en la agencia algunas tareas tales como: enseñar el piso, valorar el perfil del potencial inquilino, confeccionar el contrato, etc. En cambio, ¿qué servicio presta la agencia al ciudadano que aspira a vivir de alquiler? Ninguno. O, mejor dicho, ninguno adicional al que de manera natural (y gratuita, obviamente) le serviría el casero. Es decir, al inquilino, por ejemplo,  le da igual que le enseñe el piso el casero o la agencia; le da igual que el contrato se lo pase el casero o la agencia, etc.

En definitiva, el inquilino, además de pagar las mensualidades y fianzas correspondientes que ya suponen un desembolso muy alto, se encuentra en la surrealista situación de tener que pagar una mensualidad más —importes nada desdeñables como 700€, 800€…— a la agencia por un servicio que esta le presta, eminentemente, al casero. Si este mismo inquilino hubiera tratado directamente con el arrendador, se ahorraría este mal trago injustificado.

Si lo anterior lo hiciera una agencia inmobiliaria particular, a buen seguro, cerraría ya que nadie, en su sano juicio tendría a bien regalar su dinero. Quizás no cerrara si cobrara el servicio al casero, lo cual tiene mucho más sentido ya que es a él, como se ha explicado más arriba, a quien se le presta un verdadero servicio.

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¿Por qué se produce una situación de abuso? Sorprendentemente, esta práctica (cobrar al inquilino una mensualidad) se ha extendido hasta tal punto que las agencias inmobiliarias han cooptado casi la totalidad de oferta en el mercado. No hay más que hacer una simple búsqueda para advertirlo. Con lo cual, ante la (casi) inexistencia oferta de particulares agravada por la necesidad de una vivienda, el ciudadano acaba por someterse a esta abusiva obligación fáctica si quiere aspirar a una vivienda de alquiler.

 

  • Necesidad de ayuda institucional para equilibrar una situación injusta para el ciudadano

Los ciudadanos que buscan alquiler están en esta situación poco tiempo lo cual dificulta enormemente una coordinación, entre ellos, que pudiera encarar la anterior situación. Esto no va a cambiar pues es inherente a la temporalidad de la tarea de buscar casa. Por ello, es imprescindible que los poderes públicos acudan en ayuda de sus ciudadanos no para beneficiarles sino para equilibrar una situación que, a todas luces, es abusiva.

Si un buen gobierno tiene entre sus objetivos el interés social, esta sería una oportunidad sencilla de llevar a término, ética y razonable. Asimismo, ayudaría a dinamizar mucho más el mercado inmobiliario.

 

  • Propuesta

Intervención del Ayuntamiento en equilibrar esta situación abusiva para el ciudadano (por ejemplo, impidiendo que se cobre al inquilino o fomentando que se cobre al casero… Me consta que en otras partes de España [Galicia…] así es)

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Iglesia y Democracia. Ventajas e inconvenientes

La religión cristiana democratiza

La religión ha tenido y tiene un peso específico en su relación con la política y sus consecuencias democráticas. En particular, el cristianismo ha jugado un papel destacado desde sus orígenes aportando una idea de equidad: todos los hombres son iguales ante Dios. Este mensaje democratizador es decisivo en las sociedades clásicas que bebían de la tradición platónica y aristotélica en donde se defendía sin fisuras —sobre todo en el caso del Aristóteles— distinciones vitales tales como la ciudadanía, la esclavitud… En este sentido, San Pablo en la “Epístola a los Gálatas” 3:28, escribe que “ya no hay […] esclavo ni libre, no hay varón ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”[1]. Con la conversión del emperador Constantino, el cristianismo se posicionó de manera respetuosa con el poder político bajo la premisa de que este provenía del poder divino. Esta legitimidad exigía obediencia (como el mismo Pablo sostuvo en la “Epístola a los Romanos”).

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Iglesia y democracia. Visión de San Agustín y Tomás de Aquino

Unos siglos más tarde, San Agustín se volvía a interrogar por la pregunta que se habían planteado Platón y Aristóteles en las obras “La República” y “La Política”, respectivamente: ¿cómo es un estado ideal? El de Hipona responde que este debe regirse bajo una verdadera justicia: la divina[2]. ¿Es necesario un estado? Para San Agustín, así es, pero no debido a la naturaleza egoísta del hombre —como defendería años más tarde Hobbes— sino debido al pecado original. La consecuencia es la necesidad de un estado que corrija el desvío del hombre y que aplique el correspondiente castigo.

Razón distinta daría santo Tomás de Aquino a la anterior pregunta aunque fuera también positiva: hace falta, efectivamente un estado pero porque —como defendía Aristóteles— el hombre es un animal social y tiende, de suyo, a organizarse. La influencia aristotélica hacia la naturaleza es de tal fuerza que le hace distinguir a Tomás de Aquino dos tipos de leyes: las humanas y las naturales en las que se inspiran las primeras —con el propósito de mejorar la conservación de la vida—. El corte cristiano se muestra patente ante la pregunta de la obediencia a la ley: se debe desobedecer toda ley humana en contra de Dios. En cambio si no incurre en lo anterior pero es injusta, recomienda —por razón de evitar escándalos o desórdenes[3]— su cumplimiento si bien entiende que no es exigible para quien, en justa conciencia, así lo considere. Ante la pregunta de cuál sería la mejor forma de gobierno, en su obra “Summa Theologica”, Tomás de Aquino defiende una combinación de las formas que Aristóteles explicaba en su “Política”. Petrucciani (2008) lo sintetiza de la siguiente manera:

El poder del gobierno debe poseerlo una autoridad única (monarquía); esta debe estar flanqueada por un amplio cuerpo de ciudadanos calificados (como en la aristocracia); además, de conformidad con el principio democrático, estos gobernantes, dotados de cualidades que los hacen idóneos, deben ser elegidos en el ámbito del pueblo y por el pueblo mismo. No obstante, el pensamiento de Tomás presenta un sesgo distinto en De Regno (conocida también como De regimine principum), obra enviada al monarca de Chipre. Aquí sostiene Tomás que el gobierno de uno es preferible al gobierno de muchos, y aduce numerosas razones al respecto.

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¿Cómo maridar el poder político y el religioso?

La influencia religiosa de los anteriores autores no se ocultaba en los matices de subordinación que procuraban otorgar, en justa conciencia, por respeto a una dimensión más elevada a la que el poder político terrenal debía supeditarse. Esto comenzó a diluirse a partir de Dante que, en su obra “Monarchia”, con sumo respeto no dudó en plantear otro escenario: el poder secular no debe subordinarse el divino. En este sentido, Guillermo de Ockham también horada el poder divino al poner en entredicho la plenitud papal sobre “las cosas temporales y defiende la emancipación de los cristianos respecto de las pretensiones del pontífice de dictar ley también en el ámbito político, que ocasionarían la peor de las tiranías” (Petrucciani, 2008). Una última pincelada en este bosquejo es la ruptura que Martin Lutero provocó en el primer tercio del siglo XVI al sostener el principio del “libre examen” según el cual, todo cristiano está capacitado para interpretar los textos sagrados. Esto socavaba la necesidad de los sacerdotes como intermediarios entre Dios y los hombres. Para llevar a cabo esta empresa, Lutero necesitó de un gran apoyo de los príncipes en su lucha contra Roma, como símbolo religioso europeo. Esto no fue gratuito ya que, a su vez, tuvo que defender la autoridad pública con toda la fuerza necesaria para aplacar las eventuales desobediencias civiles.

[1] Gálatas 3:28

[2] Ciudad de Dios, XIX.

[3] Petrucciani (2008)

 

Bibliografía y webgrafía

 

  • PETRUCCIANI, Stefano (2008). Modelos de filosofía política. Ed. Amorrortu.
  • WEBER, Max (2007). La política como profesión. Biblioteca nueva.
  • SAN AGUSTÍN (1994), Ciudad de Dios. Ed. Porrua. Madrid.

¿Es lo mismo Internet y WWW (World Wide Web)?

¿Es lo mismo Internet y World Wide Web?

Por simplicidad se usan normalmente como sinónimos Internet y WWW (World Wide Web) cuando, en puridad, no lo son. Internet en realidad podemos considerarla como un conglomerado de elementos de interconexión (routers, gateways…), servidores (que ofrecen información) y puestos finales (que consumen la información). La conectividad entre todos estos nodos es sin dirección. Esto es capital ya que es la diferencia fundamental frente a la WWW. Esta podría definirse como el conjunto de páginas web conectadas mediante (hiper)enlaces dirigidos (desde la web original que apunta a la página referenciada por el enlace). Es esta segunda red a la que se suele entender por Internet.

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¿cómo evoluciona la World Wide Web?

Dorogovtsev y Mendes (2002) apuntan que hay dos maneras: a) a través de la creación de una página inicial (HOME). Una vez que la tienes configurada (con un editor HTML, mediante un gestor que escriba el código automáticamente…), “tienes que hacerla accesible en la WWW, esto es, publicarla. Vas al administrador del sistema el cual la conecta (normalmente con una referencia) con la página principal (HOME) de tu institución”; y b) Suponiendo que ya tienes tu página personal añades una nueva página web y la enganchas desde dicha página principal. En mi opinión, existe una tercera manera de crear una página web no contemplada por Dorogovtsev y Mendes. Un sitio puede crearse de cero sin que ninguna otra página la referencie. Para ello, una vez diseñada la página, se deberá de gestionar el alojamiento y el dominio con uno o varios proveedores. Este nuevo sitio aparecería desconectado de la WWW y, si no tuviera ningún enlace, viviría como un nodo ermitaño. Poco valor tendría a priori desde el punto de vista de la publicidad de sus contenidos pero quizás el autor sólo tenga la pretensión temporal o permanente de subir información a la WWW —por ejemplo, para poder acceder a ella desde cualquier sitio—. La siguiente figura serviría de ilustración:

real networks 1

Con lo anterior, podemos encontrar una diferencia esencial entre la WWW y la red formada por las citas bibliográficas. En esta, cada nueva publicación (nuevo nodo de la red) tiene un listado de obras referenciadas (nodos ya existentes en la red) y, obviamente, estas últimas no pueden tener enlaces a la nueva obra pues no existía en el momento de sus redacciones. De esta manera todos los enlaces son dirigidos del nuevo nodo a la red antigua. La siguiente figura —tomada del capítulo 3 de “Evolution of networks”— serviría de ilustración:

real networks 2

En cambio, según Dorogovtsev y Mendes (2002) una nueva página web es referenciada al menos una vez (bien desde la institución o bien desde la HOME). Las siguientes dos ilustraciones que aparecen en su libro dan buena cuenta de lo anterior. La primera explica el escenario de un nuevo nodo en una red de citas bibliográficas, la segunda en la WWW. La siguiente figura —tomada del capítulo 3 de “Evolution of networks”— serviría de ilustración:

real networks 3

Finalmente, tal y como hemos argumentado la tercera vía de crear una nueva página web y la no necesidad de que exista un enlace inicial desde la “antigua red” (sin llegar al extremo del nodo ermitaño), la figura —apoyándonos en la anterior— podría carecer del enlace superior tal que así:

real networks 4

¿Qué diferencia hay entonces entre Internet y World Wide Web?

En resumen, la red formada por citas bibliográficas es eminentemente una telaraña con enlaces dirigidos en el que un nuevo nodo no tiene referencia alguna. Lo cual también podría pasar con la red WWW. En todo caso, ambas redes son diferentes a Internet ya que esta se basa en conexiones sin dirección: los datos pueden viajar por caminos en ambas direcciones entre los nodos.

 

Bibliografía y webgrafía

Internet y democracia: somos invisibles por la naturaleza de la red digital

Internet y democracia. ¿Qué aspecto tiene Internet?

Quizás la naturaleza de Internet no sea tan democrática como parece. Los primeros estudios teóricos (mediados del siglo XX) reflejaron que las redes crecían de manera aleatoria conectándose unos nodos con otros de manera equiprobable. Desde 1999, sabemos que esto no es así. Los nodos se conectan de manera caprichosa siguiendo una serie de criterios: les gusta los nodos bien conectados, de calidad, con afininidad temática… La consecuencia es que la red crece asimétricamente siguiendo la clásica regla: “los ricos se hacen más ricos”. En definitiva, un blog recién nacido puede vivir en la más absoluta oscuridad: apenas nadie lo leerá y será desterrado por parte de los motores de búsqueda que buscarán resultados de las páginas jugosas (Amazon, Yahoo…). Nos preguntamos: ¿hasta qué punto es así? ¿Internet es estructuralmente anti democrática? Algunos autores sostienen que sí. En este artículo profundaremos sobre estas cuestiones!

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Internet y Democracia. Topologías de Internet

Al estudiar con mayor rigor la estructura de la Internet, encontramos un problema epistemológico debido a la invisibilidad intrínseca a la naturaleza topológica de la Red. Esto se traduce en que algunas iniciativas positivas, como por ejemplo, una cultura más participativa, una mayor libertad para crear… pueden quedar relegadas a la nada: si no soy visible, ¿de qué sirve poder publicar en el desierto? Una primera cuestión que podemos preguntarnos es ¿qué aspecto tiene Internet?, ¿cambiará radicalmente los próximos años? Estas preguntas exigen un análisis por las distintas topologías de red. Desde mediados del siglo XX se han distinguido dos familias de topologías: a) basadas en redes aleatorias y b) basadas en leyes de potencias. En cuanto a las redes aleatorias, uno de los primeros modelos (1959) que dieron respuesta fue el desarrollado por los matemáticos Paul Erdős y Alfréd Rényi. Estudiaron la generación de grafos aleatorios. Estos se basan esencialmente en el siguiente criterio: si tenemos tres nodos (n1, n2 y n3) inconexos en una primera situación, la probabilidad de que n1 se conecte con n2 es la misma a que se conecte a n3. En general, existe una independencia estadística para que dos nodos se conecten entre sí (no existe ninguna conexión preferencial). Este modelo se quedó muy lejos de representar la realidad toda vez que las redes de comunicaciones empezaron a desarrollarse con verdadera expansión hacia la última década del siglo pasado. Así fue el modelo de Waxman (1988) procura investigar en particular sobre la red Internet y la manera en que se transmiten los datos en ella. Para ello introduce el concepto de ubicación geográfica. En todo caso, tanto este modelo como los siguientes llamados jerárquicos si bien no son puramente aleatorios se suelen englobar en la primera familia ya que, en palabras de ALVAREZ-HAMELIN (2006), “Todos estos modelos son similares a una superposición de grafos aleatorios y responden a la característica básica de tener una distribución de grados con bajo coeficiente de varianza”[1]. Lo realmente interesante vino unos años más tarde de la mano de Faloutsos et al. (1999) que, tras un estudio de trece meses (noviembre de 1997 a diciembre de 1998), observaron que la ley de potencias explicaba mucho mejor la realidad de los datos en Internet en un 96%. De hecho, encontraron no una sino tres leyes de potencias (que se mantuvieron para tres instancias de internet que tomaron en su estudio e, incluso en alguna de ellas, con un mayor porcentaje de precisión).

 

Distribución (aleatoria) de campana Vs Distribución de ley de potencias

A partir de aquí, surgieron diferentes modelos de leyes de potencia. El primero fue el propuesto por Barabási y Albert (1999) introduciendo el concepto de “conexión preferencial”[2]. Por tanto, se consolidó que la distribución de las conectividades apuntan a que los nodos no se conectan siguiendo una distribución normal sino una ley de potencias. Yochai Benkler (2006), apunta defiende esta idea de donde tomamos prestado el siguiente gráfico: Si tomáramos los parámetros “número de sitios web” y “número de conexiones que apuntan al sitio web” los gráficos de una u otra distribución serían, aproximadamente:

 

topologia internet

Ilustración tomada en préstamo de BENKLER, Yochai, (2006), The Wealth of Nations: How Social Production Transforms Markets and Freedom”. Yale University Press

 

 

La explicación sería la siguiente. En la distribución normal, un pequeño número de sitios web tendrían pocos o muchos enlaces mientras que un número moderado de sitios tendrían una cantidad intermedia de enlaces. Según una distribución de ley de potencias, habría un pequeño número de sitios web que tuvieran un gran número de enlaces mientras que un gran número de sitios apenas tendrían enlaces. ¿Qué distribución es la que se adapta mejor a Internet? En 1999, hubo dos publicaciones en las revistas Nature y Science que apuntaron que la ley de potencias es la que mejor responde a la realidad. De un lado, el artículo mencionado de Barabasi y Reka Albert donde desarrollaban la conexión preferencial: un nodo se conecta a otro no al azar sino siguiendo algún criterio con el que priorizaba sus conexiones: uno de los más importantes era el “grado de conectividad” (cuán bien conectado estaba el nuevo nodo). De esta manera, un nodo prefiere enlazar con un nodo “bien conectado”. Por otro lado, el artículo de Lada Adamic y Bernardo Huberman aportaron, sobre la base de la distribución de la ley de potencias, que la tasa de crecimiento era exponencial y distinta en cada red.

El propio Barabasi pone otro ejemplo muy ilustrativo en su libro “Linked” sobre una distribución aleatoria frente a una de ley de potencias. Compara la red de carreteras y el mapa de aeropuertos de Estados Unidos. En el primer caso, casi todas las grandes ciudades están conectadas, más o menos porel mismo número de autopistas —una cantidad pequeña, por cierto—. En el segundo, se produce un fenómeno en el que grandes aeropuerto concetran un buen número de vuelos: el famoso “hacemos escala en Nueva York”. La siguiente figura ilustra lo anterior:

 

topología

Tomado de BARABASI, Albert-laszlo (2002). Linked: the new science of networks. Ed. Perseus books.

 

¿Qué consecuencias tiene esto para la democracia? La supuesta mayor participación que las tecnologías ponen a disposición de los ciudadanos se diluye al no hacerse eco debido a la ley de potencias. Participas, sí, pero apenas se es oído. El propio Barabasi (2002) si bien comienza asumiendo que la web es una herramienta para la libertad y la democracia, da un giro basándose en sus resultados topológicos:

El resultado más intrigante de nuestro proyecto de mapeo Web fue la ausencia completa de democracia, justicia y valores igualitarios en la Web. Nos dimos cuenta de que la topología de la Web nos impide ver más allá de un mero puñado de documentos de entre los miles de millones disponibles.

 

Internet y democracia. Participación en Internet

En efecto, la clave de la participación en Internet (por ejemplo, publicar un artículo en un blog personal) no reside en poder publicar sino en ser visible. La publicación cierto es que se ha simplificado enormemente. Hasta hace unos pocos años, era necesario tener unos conocimientos tecnológicos medios o superiores para manejarse en el mundo de los dominios web, hosting o housing, lenguaje HTML, etc. para poder escribir el código de una página web y poder publicarla. La alternativa era pertenecer a un grupo que ya publicara (por ejemplo, una revista o un medio de comunicación) y colaborar como editor o articulista. En esta segunda opción se perdía justamente el efecto democratizador en tanto que no se potenciaba el empoderamiento del individuo sin tener que depender de medios masivos tradicionales o reconvertidos al mundo digital. Actualmente, con unos conocimientos mínimos técnicos combinados con buen ánimo para emprender, no resulta especialmente complejo poder publicar tus artículos en tu propio blog. Por tanto, estamos en disposición de asumir con garantías que la publicación, en términos generales, no supone un problema.

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¿Cuál es el elemento crítico? La visibilidad. Para Barabasi (2002), la “medida de la visibilidad” es el número de enlaces que apuntan a tu página web. El número de enlaces en un sitio web suele ser entre cinco y siete —apunta en el capítulo quinto del mismo libro— cada uno a apuntando a páginas diferentes de entre las miles de millones que nutren la telaraña digital mundial. Por tanto, concluye Barabasi, la probabilidad de que seas referenciado es infinitesimal. En un estudio que realiza sobre la los dominios de la universidad de Notre Dame, Barabasi encuentra que el 82 % de las páginas web (270.000 de entre 350.000) reciben tres o menos enlaces de entrada (es decir, páginas externas que referencian sus webs). En cambio, unas pocas de ellas (42 entre 350.000) son referenciadas más de mil veces. Barabasi amplía el espectro de estudio a 3 millones de webs y los resultados son parecidos: en torno al 90 % de ellas son referenciadas menos de diez veces mientras que unas pocas (tres páginas) son referenciadas más de un millón de veces. Estos ejemplos refuerzan la tesis de que la distribución de la web sigue la ley de potencias y, por tanto, existen un nodos matriz ultra visibles (Facebook, Twitter, Youtube, Amazon, eBay, Google, Yahoo…) que absorben los nodos como si de una fuerza gravitatoria electrónica se tratara. El resto de nodos, o están enlazados con ellos o pierden gran visibilidad ya que los propios motores de búsquedas dan más relevancia a dichos nodos que concentran buena parte de las referencias web. Barabasi denomina a estos nodos hubs (concentradores) y concluye, en contra de la democracia electrónica que “estos hubs son el mejor argumento en contra de la visión utópica de un ciberespacio igualitario”. Esto podría ser de otra manera si la distribución siguiera el modelo Erdös-Rényi según el cual se explica la generación de grafos de manera aleatoria. Se ha constatado (por ejemplo, gracias, entre otros, a los estudios mencionados más arriba) que las redes tanto sociales como virtuales no siguen tal modelo y ha quedado rezagado a un modelo teórico.

¿Qué influye en la conexión de los nodos de Internet?

Como crítica a Barabasi hay que señalar que, si bien el número de enlaces referenciados es un criterio muy importante, no es el único reseñable a la hora de aumentar la visibilidad. Algunos de los que no tiene en consideración son: a) la calidad del enlazador. No es lo mismo que te referencie el ministerio de Presidencia que un individuo anónimo. Los motores de búsqueda tienen muy en cuenta la relevancia de las webs. Los dominios institucionales tienen un peso mayor de tal manera que si, por ejemplo, una universidad enlaza a tu blog, tu posicionamiento en la lista de resultados va a ser sustancialmente mejor; b) La calidad del propio contenido publicado también se tiene en cuenta por los motores de búsqueda. Aquí entran en juego todas las técnicas SEO/SEM para escalar posiciones mediante usos inteligentes de palabras clave, redundancias controladas de contenidos, homogeneidad de distintas partes de la estructura de una páginas web…; c) el dinero. Una manera rápida de ser visible es pagar para te vean. Todos los motores de búsqueda dejan un espacio privilegiado para que el anunciante sea francamente visible en una lista de resultados. A veces, se mimetiza tanto que es casi imposible distinguir en una pasada veloz un resultado real de uno pagado.

Conclusión. ¿Internet es (anti) democrática?

Yochai Benker coincidice con Barabasi en la reticencia democrática de Internet. Así en el capítulo 7 de la “La riqueza de las redes” reza lo siguiente:

La implicación que para la democracia que viene inmediatamente a la mente es deprimente. Por más que, como señaló de forma entusiasta el Tribunal Supremo, en Internet todos puedan ser planfletistas o tener su propia tribuna, en realidad la Red no permite que los individuos se hagan oír de una forma sustancialmente más eficaz que la de improvisar un estrado de una plaza pública. Muchos sitios web y blogs simplemente pasarán desapercibidos y no contribuirán así a construir una comunidad política más comprometida.

 

Quizás sea algo exagerado tales afirmaciones. Sin embargo, no deja de ser muy sugerente cómo la propia naturaleza de Internet pueda crecer con esta asimetría (basada en una ley de potencias) que, sin duda, suaviza las bondades participativas en la Red. ¿Por cuánto tiempo será así?

[1] Excede del presente trabajo el detalle matemático de las distintas topologías. Para mayor detalle, ver Bibliografía y webgrafía.

[2] Tomando este como base, en los siguientes años fueron mejorando y generalizando distintos modelos (optimización multicriterio, competencia y adaptación…). Más información en Bibliografía y webgrafía: ALVAREZ-HAMELIN (2006).

 

Bibliografía y webgrafía

  • BENKLER, Yochai, (2006), The Wealth of Nations: How Social Production Transforms Markets and Freedom”. Yale University Press
  • /informe_anual_del_sector_de_los_contenidos_digitales_edicion_2015.pdf
  • BARABASI Albert-Laszio, ALBERT Reka, (1999). Emergence of Scaling in Random Networks, Science, 286, p. 509.
  • HUBERMAN Bernardo, ADAMIC Lada (1999). Growth Dynamics of the World Wide Web. Nature, 401, p. 131.
  • BARABASI, Albert-laszlo (2002). Linked: the new science of networks. Ed. Perseus books.
  • ALVAREZ-HAMELIN, José Ignacio (2006). Taxonomía de los modelos de topología de internet. Recuperado de: http://www.cimec.org.ar/ojs/index.php/mc/article/view/636/604
  • ERDÖS, P. y RÉNYI, A. (1959). On random graphs I. Math. (Debrecen), 6:290–297.
  • FALOUTSOS, M., P. FALOUTSOS, y C. FALOUTSOS (1999). On power-law relationship of the Internet topology. Commun. Rev., 29:251–263.

Presente y futuro de la universidad digital

¿Qué es la universidad digital?

logo_uned

Es bien conocida la aparición de varias universidades a que, apoyándose en las tecnologías, se han podido nutrir de alumnos a distancia. Una de las pioneras en este sentido fue la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) creándose en la década de los años 70. Con la emergencia y consolidación de las redes tecnológicas, otras universidades han surgido también en el mundo académico español adapatadas total o parcialmente.

 

Ejemplos de universidades digitales

Un extracto de algunas de ellas podemos encontrarla en la página de altillo:

Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)
Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA)
Universitat de Barcelona Virtual (IL3)
Universidad Virtual de Salamanca (USAL)
Universidad de Sevilla (US)

Centro de Enseñanza Virtual de la Universidad de Granada (CEVUG)
Universidad Carlos III de Madrid
Instituto Universitario de Posgrado (IUP)
Universidad de Cádiz (UCA)
Universidad de Cantabria (UNICAN)
Universidad de La Rioja (UNIRIOJA)
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC)
Universitat Pompeu Fabra (UPF)
Universitat de Valencia (UV)
Universidad de Zaragoza (UNIZAR)
Universidad Rey Juan Carlos (URJC)
Universitat Jaume I (UJI)

¿Hacia dónde se dirige la universidad digital?

El profesor J. Francisco Álvarez, Catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la UNED, ha coordinado el trabajo Gobierno electrónico y gobernanza en el Sistema Universitario Español, con el equipo de investigacion formado por:

Luis Álvarez Álvarez (ULPGC)
Eduardo Bustos Guadaño (UNED)
Miranda del Corral de Felipe (UNED)
Daniel Domínguez Figaredo (UNED)
Roberto Feltrero Oreja (UNED)
Inés Gil Jaurena (UNED)
María Jiménez Buedo (UNED)
David Teira Serrano (UNED)
Luis Vega Reñón (UNED)
Jesús Zamora Bonilla (UNED)

En dicho trabajo, se alcanzan algunas conclusiones sumamente interesantes, entre las que se encuentran:

  • Si no se ofrecen nuevos servicios, posibilitados por las “nuevas” tecnologías,
    posiblemente no se podrán ofrecer ni siquiera los tradicionales de manera
    más efectiva.
  • Las dificultades para un buen funcionamiento de la administración
    electrónica no se reducen a un problema de ineficiencia tecnológica, en la
    mayor parte de los casos reflejan una inadecuada comprensión de la
    transformación del marco sociotécnico y su incidencia en la conformación de
    las relaciones ciudadanos-administración.
  • La generalización y expansión del uso de las TICs, en prácticamente todos
    los procesos vinculados a los fines y objetivos de la universidad, plantea
    problemas muy serios de gobernanza del sistema.
  • El desarrollo de formas de gobierno abierto, en la línea del proyecto
    MyUniversity, que hoy permiten fácilmente las tecnologías disponibles
    constituyen una oportunidad excelente para avanzar en el gobierno
    universitario con las TI.
  • La expansión de formas participativas, abiertas y sociales, en línea con las
    propuestas de gobierno 2.0, son una condición para la gobernanza de las
    universidades en la era digital.
  • La atención a las e-compentencias, expresión de las necesidades formativas,
    educativas, culturales y conductuales de una sociedad emergente, se
    convierten en una tarea decisiva para poder construir la universidad digital.
  • Desarrollar formas de incorporación de gobierno abierto y participativo,
    disponibilidad en abierto de toda la documentación, sesiones, reuniones de los órganos de la universidad, sería una tarea a impulsar desde los equipos de gobierno.
  • El reconocimiento de las actividades online como formas de acción normal y
    cotidiana ayudarían, incluso más que el exclusivo voto electrónico, a la
    conversión necesaria de la universidad digital.
  • La actual transformación de las TI en auténticos suministros y servicios
    (commodities) que están disponibles para realizar las actividades que sean
    precisas, exige romper con el modelo de sostener unos completos servicios
    TIC internos a cada universidad. Construir un campus físico no significa que
    las universidades deban confiar para esa tarea en sus escuelas de
    arquitectura o de ingeniería. La construcción del campus de la universidad
    digital no tiene que apoyarse exclusivamente en los propios equipos TI de
    las universidades.

 

¿Universidad digital abierta?

El profesor Álvarez sostiene que el paradigma de universidad tradicional, aunque modernizada tecnológicamente, está obsoleto. La producción social del conocimiento tiene que ser más abierto y los esfuerzos deben dirigirse a la gestión de capital intelectual y no tanto en la gestión de infraestructuras tecnológicas propias. Desarrolla esta y otras ideas en el sugerente vídeo “Francisco Álvarez(UNED):OpenData y Google académico como índice reputación“.

 

Fuentes:

Álvarez, J.F.; Álvarez, L.; Domínguez, D. y Kiczkowski, A. (2011). Gobierno electrónico y gobernanza en el Sistema Universitario Español. Madrid, Ministerio de Educación de España (Informe final, Programa de Estudios y Análisis, EA-2010-0147).

 

 

 

Madrid: democracia y transparencia

Tradicionalmente la esfera pública ha sido terreno cooptado por un conjunto de agentes legítimamente designados (circunscribiéndonos a las democracias actuales) a través de la delegación del poder del pueblo a los representantes políticos. Estos tendrían una acción directa en la formación del gobierno correspondiente y otra más indirecta En su vertiente más administrativa mediante el aparato institucional del que se sirva el poder público. Benkler (2007) denomina esfera pública como el “conjunto de prácticas que los miembros de una sociedad usan para comunicase acerca de asuntos que consideran de interés público y que demandan potencialmente la acción o el reconocimiento colectivos”. La modernización de las Administraciones Públicas al incorporar las TIC a sus procedimientos está configurando un nuevo paradigma de interacción.

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¿Cómo influye Internet en la esfera pública? Este espacio que parecía restringido exclusivamente a los mencionados agentes, se despliega permitiendo la entrada a la participación de los individuos. Se produce un empoderamiento que se materializa a través de la mayor actividad ciudadana en foros, en chats, en los medios de comunicación digitales (comentando artículos, por ejemplo), compartiendo su opinión en las redes sociales, difundiendo su conocimiento e inquietudes mediante blogs… Habermas define la “esfera pública” como una red para comunicar información y puntos de vista. Esta definición es algo vaga pues pretende abarcar cualquier esfera pública desde una autoritaria (con un control férreo de las redes y de la información) hasta una democracia plenamente consolidada.

¿Qué características debería de poseer una esfera pública digital deseable? Apoyándonos en Benkler (2006), distinguimos las siguientes: a) Inclusión universal. Todo ciudadano que tenga inquietudes sobre la cosa pública debería poder ser escuchado. Evidentemente, en una población habrá tantas opiniones como individuos y el gobierno no puede dedicar su tiempo a escuchar cada petición. Para salvar este escollo Benkler (2006) habla de la necesidad de un b) filtrado de lo que es importante para la comunidad. Distingue entre dos tipos de filtrado: de relevancia política y de acreditación. El primero iría encaminado a evaluar qué es interesante colectivamente mientras que el segundo se referiría a analizar si algo merece la pena en sí mismo. Por ejemplo, la propuesta “quiero que el Estado me revise mi declaración de la renta” es un asunto que si bien implica a la Administración pública, no es relevante desde un punto de vista global. En cambio, la propuesta “quiero que las pensiones suban un 500%” sí que influye directamente a un conjunto muy importante de ciudadanos de la misma comunidad pero, por otra parte, no parece una afirmación que se tenga que considerar por su relevancia. El problema radicaría en cómo articular estos mecanismos que permitieran tanto la recogida de propuestas como el filtrado. Benkler no incide más en este aspecto. Hoy en día existen multitud de iniciativas para lo primero. Una de ellas es “Madrid Decide[1], una plataforma desarrollada por el Ayuntamiento de Madrid y puesta a disposición de los ciudadanos en 2015. Consta de tres ejes principales: participación, transparencia y datos abiertos. Sobre el primer eje, la participación, están planeadas siete novedades entre las que se encuentra “Propuestas ciudadanas” que consta de cuatro pasos: a) debates. Se diseña un espacio donde cada ciudadano puede abrir un hilo donde plantear sus inquietudes. Cualquier otro ciudadano o trabajador del ayuntamiento podrá intervenir al mismo nivel; b) propuestas. Serán planteadas por los propios ciudadanos empadronados en Madrid, previa autenticación en la plataforma. Para que tenga algún efecto, la propuesta tendrá que tener un apoyo del 2% del censo (en torno a 53.000 madrileños). En palabras de Pablo Soto, delegado de Participación Ciudadana, Transparencia y Gobierno Abierto del Ayuntamiento de Madrid, exigir cifras de participación superiores (5% – 10%) está comprobado empíricamente que es demasiado pues la dificultad que supone recabar tantos apoyos desincentiva la participación ciudadana ya que muy pocas propuestas pueden llegar a cristalizar. Una vez que se ha alcanzado este quorum mínimo, un grupo de trabajo ad hoc del Ayuntamiento revisa la propuesta y, si lo considera oportuno, la pone a disposición de los ciudadanos para ser votada. Para esta última fase se dispondrá de 12 meses; c) toma de decisiones. Los madrileños decidirán a través de su voto si efectivamente quieren que se lleve a término o no una determinada propuesta; y d) ejecución. Si una propuesta es aceptada mayoritariamente, el “Ayuntamiento la asume como propia y la hace”. A esta iniciativa (I.1 Propuestas ciudadanas) le acompañan otras seis más (aún por desarrollar) [2]:

madrid decide

I.2. Presupuestos participativos. Parte del presupuesto de inversión del Ayuntamiento (el que no está comprometido ya con necesidades básicas como pueden ser los servicios sociales o las emergencias), será reservado para ser decidido su uso por la ciudadanía. La gente hará propuestas, se tasarán las más apoyadas, y luego los ciudadanos decidirán en cuáles de esos proyectos priorizar el presupuesto reservado.

I.3. Legislacion colaborativa. A través de diferentes fases de participación, la ciudadanía tendrá un papel fundamental colaborando directamente en la elaboración de las propuestas, reglamentos, decretos o cualquier otro tipo de trabajo político desarrollado por el gobierno municipal. Una participación real desde el principio al fin del proceso legislativo, desde decidir los expertos en la materia hasta revisar el texto final.

I.4. Co-gobierno ciudadano. Mediante este sistema la ciudadanía podrá decidir las líneas prioritarias de actuación del Ayuntamiento a medio plazo.

I.5. Participación sectorial. La participación ciudadana se va a tratar de manera transversal en todas las áreas de gobierno del Ayuntamiento, afectando a todos los procesos que se lleven a cabo. Un ejemplo de esto es el proceso de auditoría ciudadana de la deuda, que llevaremos a cabo con el Área de Gobierno de Economía y Hacienda.

I.6. Inclusión, neutralidad y privacidad. Una de las misiones principales del área será velar por la inclusión de todo el mundo en los procesos participativos, para que todas las voces y voluntades formen parte de ellos y no se quede nadie fuera. Para ello, desarrollaremos una mesa de inclusión a la que invitaremos a todos los expertos, colectivos y asociaciones que trabajen con colectivos excluidos, para diseñar las maneras adecuadas de superar estas brechas. La protección de la participación se complementará con la protección de la neutralidad y privacidad en todos los procesos, para asegurar su legitimidad y confianza.

I.7. Innovación social. Pretendemos crear un entorno que movilice la inteligencia colectiva existente en favor de una ciudad más hospitalaria e inclusiva. Espacios donde la sociedad se hable y piense con la administración, con la convicción de que son los ciudadanos quienes mejor conocen sus problemas, y es en lo colectivo donde están los expertos que pueden hallar las soluciones.

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Además de las dos características anteriores, inclusión universal y filtrado, una esfera pública digital deseable debe contar, en palabras de Benkler (2006) de una c) “síntesis de la opinión pública” y de una d) “independencia del control estatal”. En cuanto a la primera, en efecto es necesario que si hay muchas propuestas que traten de temas parecidos se pueda realizar un cierto proceso de debate electrónico donde se vaya puliendo una negociación colectiva que cristalice en una propuesta única. Si no, sería inmanejable. Benkler ya es consciente de lo “espinoso” que resulta llevarlo a cabo y simplemente apunta algunas concepciones que podrían guiar este proceso: Habermas preferiría en una “deliberación sin coerción”; Ackerman “solo admitiría argumentos formulados de modo que resulten neutrales con respecto a las distintas concepciones del bien”; John Rawls defendería negociaciones que alcanzaran una posición coherente… En mi opinión, si bien es una gestión espinosa, no es imposible.

Debemos seguir trabajando en una mayor democracia participativa como defiende Javier García Roca, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense de Madrid:

Es menester facilitar el ejercicio de la función de control y de las comisiones de investigación e impedir abusos en el recurso a los decretos leyes. Así como fortalecer algunas técnicas de democracia participativa como la iniciativa legislativa popular. Los ciudadanos deben poder elegir a otros ciudadanos y no sólo confiar a ciegas en listas de partidos políticos, al tiempo que una sociedad tan plural como la española requiere de unas adecuadas dosis de proporcionalidad en la representación; y existen soluciones electorales que así lo permiten

 

[1] Más información en: https://decide.madrid.es/

[2] Las novedades planteadas para el eje de la participación son (fuente: https://decide.madrid.es/participation): I.1. Propuestas ciudadanas; I.2. Presupuestos participativos; I.3. Legislacion colaborativa; I.4. Co-gobierno ciudadano; I.5. Participación sectorial; I.6. Inclusión, neutralidad y privacidad; y I.7. Innovación social

Bibliografía y webgrafía

  • BENKLER, Yochai, (2006), The Wealth of Nations: How Social Production Transforms Markets and Freedom”. Yale University Press
  • GARCÍA R., Javier (2015), Sobre la necesidad de reformar la Constitución. Artículo de El País. Recuperado de: http://elpais.com/elpais/2014/12/29/opinion/1419871652_608021.html
  • IBÁÑEZ, Pablo (2013), Firmas no equivalen a leyes. Artículo de El País. Recuperado de: http://politica.elpais.com/politica/2013/02/11/actualidad/1360615214_035551.html
  • DA SILVEIRA, Pablo (2001), Cambio tecnológico y representación ciudadana: ¿es deseable la democracia electrónica?, en Laura Gioscia (ed.): Ciudadanía en tránsito. Montevideo, Banda Oriental/Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad de la República,pp.189-207.

Internet, democracia y desarrollo humano

¿Democracia es sinónimo de bienestar?

En absoluto. En India, la democracia más grande del mundo, el 80% de la población —una cantidad de personas ligeramente superior a la población conjunta de EEUU y la UE expandida— vive con menos de dos dólares al día, el analfabetismo entre los adultos es del 39% y el 47% de los niños de menos de cinco años está por debajo del peso que le corresponde. En Sudáfrica, la democracia más rica de África, un niño al nacer tiene un 45% de probabilidades de morir antes de cumplir cuarenta años. Y estos dos países no son ni mucho menos los que peor están.

 

¿Cómo afectará al desarrollo humano Internet y la producción de información social no mercantil? muy poco. Las hambrunas, las enfermedades y las estratificaciones profundamente arraigadas en función de la raza, la etnia o la clase no se resolverán mediante un sistema de producción de información no privativo.

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El Desarrollo Humano. Informe 2014

El primer Informe sobre Desarrollo Humano data de 1990 y surgió como una iniciativa para medir una amplia gama de factores que hacen que la existencia sea vivible y, en última instancia, atractiva. Este informe se desarrolló en contraposición a los indicadores centrados en los resultados económicos, como el Producto Interior Bruto (PIB), o en el simple crecimiento económico, con el fin de proporcionar una idea más precisa de los aspectos económicos y sociales que hacen que una nación sea más o menos vivible. Junto a ello, el informe permite un enfoque más rico de la mejora de las condiciones de vida en todo el mundo. Como señalaba Sen, la gente de China, Kerala (India) y Sri Lanka llevan vidas más largas y saludables que la de países con una renta per cápita superior, como Brasil o Sudáfrica. El Informe sobre Desarrollo Humano mide una amplia gama de resultados y características de la vida, y el principal índice compuesto que elabora es el Índice de Desarrollo Humano (IDH). El IDH trata de reflejar la capacidad de la gente de llevar vidas largas y saludables, así como de acceder a los conocimientos y recursos materiales suficientes para procurarse un nivel de vida decente. Esta tarea la efectúa combinando tres parámetros fundamentales:

 

 

Informe sobre Desarrollo Humano 2014. Vulnerabilidad y resiliencia.

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El PNUD, Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo que abarca 177 países y territorios, nos invita a reflexionar sobre una realidad: las crisis (económicas, sociales…) están y seguirán. Es cierto que los datos arrojan una mejora en los indicadores en el desarrollo humano. Sin embargo, el informe 2014: “Sostener el Progreso Humano: reducir vulnerabilidades y construir resiliencia” indica que:

[…] se argumenta a favor de la necesidad de mejorar de manera sostenible las capacidades de los individuos y las sociedades con el fin de reducir estas vulnerabilidades persistentes, muchas de ellas estructurales y ligadas al ciclo de vida. El progreso debe centrarse en el fomento de la resiliencia del desarrollo humano. Aunque existe un amplio debate acerca del significado de resiliencia, nuestro énfasis se centra en la resiliencia humana, que busca garantizar la solidez de las opciones, actuales y futuras, de las personas y su capacidad para lidiar y adaptarse a acontecimientos adversos.

 

La esperanza radica en que estas “fatalidades no son inevitables”. De ahí la importancia en escrutar estas dos ideas: reducir las vulnerabilidades y reforzar la resiliencia. Según el informe “el concepto de vulnerabilidad se utiliza para describir la exposición al riesgo y la gestión del mismo, incluidos el asegurarse contra un acontecimiento adverso y la diversificación de los activos e ingresos”. Finalmente determinan que vulnerabilidad sería la “posibilidad de deterioro de las capacidades y opciones de las personas”.

 

Más resiliencia

 

Habida cuenta de que en el mundo van a continuar las crisis, además de una menor exposición a las mismas (vulnerabilidad) es necesario trabajar por aumentar nuestra resistencia. De esta manera hay que reforzar sistemas que garanticen los derechos y la libertad de las personas.

El propio informe destaca:

El bienestar de las personas se ve influenciado en gran medida por las libertades con las que cuentan y por su capacidad de hacer frente a los acontecimientos adversos, ya sean de origen natural o humano, así como de recuperarse de ellos. La construcción de resiliencia subyace a cualquiera de los enfoques relativos a la seguridad y sostenibilidad del desarrollo humano. En esencia, la resiliencia consiste en garantizar que el Estado, la comunidad y las instituciones mundiales trabajen para empoderar y proteger a las personas. El desarrollo humano implica eliminar las barreras que impiden que las personas tengan libertad a la hora de actuar. Consiste en permitir que los grupos desfavorecidos y excluidos ejerzan sus derechos, expresen sus preocupaciones abiertamente, que se les escuche y que pasen a ser agentes activos que puedan definir su propio destino. Se trata de tener la libertar de vivir la vida que uno considera valiosa y de enfrentar sus circunstancias de manera adecuada.

 

Desarrollo humano y tecnología

 

En los últimos quince años no ha habido un informe que maridara la tecnología con el desarrollo. Tenemos que rescatar el Informe “Desarrollo Humano 2001. Poner el adelanto tecnológico al servicio del desarrollo humano”. En él se analiza la explosión de las TIC y la mundialización que a la sazón ya se asumía como un factor consolidado. Las redes estaban plenamente implantadas y con una conectividad realmente funcional.

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¿Cómo puede ayudar la tecnología al desarrollo humano?

 

El propio informe destaca la importancia de las TIC en la inclusión y alfabetización de los pueblos. Pone el ejemplo de la India:

[…]En la India, por ejemplo, hay dos aspectos del desarrollo encaminado a controlar la tecnología de la información. Uno es el comienzo de la conectividad de Internet en aldeas rurales aisladas, permitiendo tener acceso a compartir información esencial sobre meteorología, salud y cultivos. Pero el segundo es la formación de agrupaciones económicas regionales basadas en la tecnología de la información a medida que la demanda de personal especializado de empresas nuevas y exitosas impulsa la apertura de nuevas universidades y la rápida expansión de un extenso sector secundario de servicios. En otras palabras, la tecnología misma ha pasado a ser una fuente de crecimiento económico. Si bien es innegable que muchas de las maravillas de la alta tecnología que asombran al Norte rico son inapropiadas para el Sur pobre, no es menos cierto que la investigación del desarrollo acerca de los problemas concretos de los pobres –desde la lucha contra las enfermedades hasta la educación a distancia– han demostrado una y otra vez la forma en que la tecnología puede ser no sólo una recompensa del desarrollo exitoso, sino además un instrumento fundamental para lograrlo.

 

Sin embargo, lo anterior no está exento de riesgos inherentes a la trepidante velocidad con la que cambian las tecnologías. Efectivamente, los pueblos menos favorecidos tienen más probabilidades de descolgarse de este mundo interconectado. Otro factor de riesgo es la diversidad de países y territorios. Esto dificulta poder tomar una política común ya que “cada pueblo debe desarrollar su propia estrategia” de acuerdo a su especificidad.

 

El Desarrollo Humano. Informe 2015

Está previsto que el informe se publique el 14 de diciembre de 2015

 

Bibliografía y webgrafía

Causas de la producción social

¿Por qué la gente produce información social? ¿Qué ha sucedido para que haya surgido esta explosión informativa a través de los medios digitales? ¿Cómo puede ordenarse sin una jerarquía o normas que lo guíen?

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Distingo dos categorías de causas: meritocráticas y económicas.

1. Causas meritocráticas.

Muchas veces, se critican los modelos de producción social aduciendo que no existe un liderazgo claro (parece que que no hay normas ni jerarquía formal). Esto podría ser superficialmente cierto pero no soporta un análisis más riguroso. Cualquiera que haya participado en proyectos de software libre, por ejemplo, habrá percibido que sí existe un liderazgo y unas normas fruto del respeto profesional. De manera natural, surgen líderes que, debido a su experiencia, formación y dedicación, ocupan el liderazgo. Asimismo, emergen normas de coordinación y cooperación que son socialmente consensuadas y no formalmente impuestas. En este sentido, Benkler indica que existe “el reconocimiento mutuo por parte de la mayoría de participantes”. Veamos a continuación las causas económicas:

2. Causas Económicas

Distinguo tres subcausas: a) El insumo tiene coste marginal cero. Efectivamente, la información se considera un bien no rival, infinitamente consumible. La información es gratuita, no cuesta producirla en comparación con producir un coche, por ejemplo; y b) plataformas de creación y difusión de información a bajo coste. Ciertamente, podemos distinguir tres estadios en la creación y difusión de la información en función de su coste: 1) pre-Guttenberg. Previo a la imprenta y a la revolución industrial. El coste era máximo: pensemos en producir diez mil copias de la Biblia mediante el esfuerzo de escribanos y copistas; 2) Post revolución industrial. La industria de producción en cadena supuso un punto de inflexión abaratando los costes enormemente. Esta situación, que se mantuvo durante siglos, provocó un mayor acceso a la cultura y, consiguientemente, tambaleó las estructuras de poder de algunos estamentos (que protegían su poder basándose en el control de la apropiación de la cultura). En todo caso, este segundo estadio fue anecdótico en comparación con la incorporación de las tecnologías de la información; 3) Sociedad digital. La segunda mitad del siglo XX supuso el arranque de una nueva disciplina del saber: la informática. De origen matemático-físico, es indudable que ha conseguido su propio status en el corpus gnoseológico del mundo académico. Las tecnologías de la información y las comunicaciones han ido evolucionando hasta alcanzar una madurez suficiente para marcar una nueva era: la sociedad en red. Sostengo que ya es en el siglo XXI cuando podemos clamar que el mundo es globalizado. Si en los años 90’s, se podía acceder a internet con un módem de 14.400 bits/s hoy en día, podemos ver varias ofertas en el mercado para acceder con fibra con una banda de bajada de 200Mb/s, es decir catorcemil veces más rápido (circunscribiéndonos siempre a un ámbito doméstico).

 

Referencias:

¿Internet mejora la democracia?

Existe una corriente de pensamiento que sostiene que Internet y su capacidad para dar voz a quien antes no podía ayudará a establecer una sociedad más democrática. ¿Es cierto? Pretendemos no quedarnos en una mera repetición de ideas superficiales sino explorar “un poco más allá” para conformarnos una opinión mejor formada.

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A continuación vamos a ver algunas características a favor y en contra:

Internet NO mejora la democracia

  • Objeción de Babel: Este argumento trata sobre la sobrecarga informativa que existe en Internet: si todos pueden hablar, nadie escucha. Benkler sostiene como fundamental contraargumento el llamado Orden digital. Según dicho orden, no existe sobrecarga de información ni fragmentación de información. Lo defiende por la existencia de proyectos ordenados como: Open Directory Project, MoveOn.Org. En mi opinión, sí que existe tal caos. La propia estructura reticular tiende al caos más que una arbórea en la que existe un nodo padre e hijos, nietos y así conformando un único camino entre dos nodos cualesquiera. La existencia de proyectos ordenados no es suficiente para extender a la totalidad de la red de redes la misma armonía. Antes al contrario, existe mucha basura informativa que opaca lo real.
  • Asimetría de atención. Existen sitios que acaparan el mayor porcentaje de atención quedando el resto casi desapercibidos mermándose la ventaja del “mayor desarrollo personal”. Por ejemplo, a pesar de que existen multitud de blogs, páginas de Facebook, webs de difusión personales… Es una realidad que los medios tradicionales también procuran copar las redes atrapando en su telaraña sus seguidores en el formato papel. En resumen, es indiscutible que grandes medios de comunicación como “Elmundo.es” o “elpais.com” concentran un gran número de visitas. En contra de esta tesis, Yochai Benkler sostiene que es una Falacia comparativa: no se puede comparar la realidad con una Internet utópica sino frente a la situación anterior en las que los medios tradicionales cooptaban el sistema de producción informativa en donde: a) se recogía un sector interesado de la sociedad; b) se manipulaba la información y, como consecuencia c) se podía orientar el foco hacia lo superficial. En mi opinión, ciertamente con internet mejora la democratización de la información al empoderar al ciudadano con mayor acceso a las noticias y a las tecnologías. Sin embargo, no hay que ser ingenuo tecnológico y dar por hecho una hiperdemocratización al adoptar el fenómeno de Internet.
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Internet SÍ mejora la democracia

  • Acreditación no mercantil (p.18). Muchos movimientos en la Red se agrupan por intereses, temáticas comunes… conformándose sitios de mayor envergadura al referenciarse unos a otros. Cuando una persona produce un tipo de información, existe una suerte de “revisión por pares” formada por expertos o simplemente personas afines que van promocionando o no dicha información. Si uno llega a ser muy visible ha sido gracias a una criba previa y a haber sido apoyado por comunidades de intereses afines. De esta manera la visibilidad implica una mención y acreditación previa muy diferente de la que ocurría con los medios tradicionales en los que la visibilidad era reflejo, en buena medida, de una contraprestación económica.
  • Cultura más participativa, crítica y autorreflexiva. (p. 21). El mayor acceso a la información y a la cultura en general produce ciudadanos más críticos. También, apoyándose en las TIC, los individuos no sólo son mejores consumidores sino también productores de información. Este cóctel de mayor participación desemboca en que, en la misma línea de la “acreditación no mercantil”, emerge una mayor reflexión y crítica sobre la cultura. Por ejemplo, atendiendo a los medios tradicionales, cuando se lanzaba el estreno de una nueva película, existía una poderosa batería de medios privados que bombardeaban en los medios transmitiendo una única idea, la suya. Hoy en día, se mantiene en buena medida pero una persona puede también entrar en foros, blogs especializados, donde distintos expertos o comunidades de intereses afines aportan su visión. Incluso puedes observar opiniones de ciudadanos que ya han visto la película y valoran distintos aspectos. Está claro que la publicidad de los medios tradicionales se diluye a favor de una mayor participación ciudadana

 

Referencias: