¿Qué es la información?

La palabra “Información” nos rodea en cualquier ámbito. Estamos oyendo permanentemente frases como: “Vivimos en una Sociedad de la Información…”; “la información es poder”; “Hay que proteger la propiedad intelectual”; “hay que poner a disposición pública la información”… Veamos algunas características.

Image courtesy of FreeDigitalPhotos.net

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La información es:

  • Un bien “no rival”, el consumo por una persona no resta su disposición a ser consumida por otro (no así con una manzana). Es decir, millones de personas pueden estar consumiendo información en una noticia en un periódico online y no se acaba nunca.
  • Un bien “público” en tanto que el mercado privado no lo produciría atendiendo a su coste marginal, que es cero. Por tanto, el Estado artificialmente regula unos procedimientos para que el autor de una obra, por ejemplo, pueda tener un rédito económico mediante los derechos de propiedad intelectual. ¿Por qué? Se penaliza esta ineficiencia estática (en un momento dado) al producir bienes ineficientes por un bien mejor: dicho autor volverá a escribir otra obra más adelante. En general se fomenta la creatividad y la innovación. Esta infrautilización de la información fue defendida por Kenneth Arrow en 1962.
  • Insumo y producto. Toda producción informativa necesita, a su vez, de fuentes de los que alimentarse. Por ejemplo, la elaboración de una tesis se nutre de una bibliografía previa que hacen de insumo. No sólo eso, la producción humana tiene tres insumos:
    • La información y cultura preexistente, como se acaba de indicar
    • Los mecanismos de comunicación de la información. De la industrialización a la era de las redes, el coste ha caído dramáticamente.
    • El capital humano: La inteligencia y experiencia humana que es capaz de ofrecer la imaginación y el esfuerzo para producirla.

Según lo anterior, queda más que justificado que el capital humano es el recurso más valioso y por lo que está cobrando, cada vez, mayor protagonismo. La información tiene coste cero y, con Internet, los costes asociados a la propagación de la información decrecen paulatinamente. Además, se produce un fenómeno catalizador no sólo en términos monetarios sino técnicos. A pesar de que Internet es cada vez más complejo, se están desarrollando sitios web muy sencillos de implementar. Los blogs son un claro ejemplo (ver ¿Por qué un Blog? La tecnología es más compleja pero más sencilla).

 

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Publicado el 16 noviembre, 2015 en Administración, Economía, Filosofía, Libro "ÉTICA DIGITAL", Política, Tecnología y etiquetado en , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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