¿Internet mejora la democracia?

Existe una corriente de pensamiento que sostiene que Internet y su capacidad para dar voz a quien antes no podía ayudará a establecer una sociedad más democrática. ¿Es cierto? Pretendemos no quedarnos en una mera repetición de ideas superficiales sino explorar “un poco más allá” para conformarnos una opinión mejor formada.

Image courtesy of FreeDigitalPhotos.net

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A continuación vamos a ver algunas características a favor y en contra:

Internet NO mejora la democracia

  • Objeción de Babel: Este argumento trata sobre la sobrecarga informativa que existe en Internet: si todos pueden hablar, nadie escucha. Benkler sostiene como fundamental contraargumento el llamado Orden digital. Según dicho orden, no existe sobrecarga de información ni fragmentación de información. Lo defiende por la existencia de proyectos ordenados como: Open Directory Project, MoveOn.Org. En mi opinión, sí que existe tal caos. La propia estructura reticular tiende al caos más que una arbórea en la que existe un nodo padre e hijos, nietos y así conformando un único camino entre dos nodos cualesquiera. La existencia de proyectos ordenados no es suficiente para extender a la totalidad de la red de redes la misma armonía. Antes al contrario, existe mucha basura informativa que opaca lo real.
  • Asimetría de atención. Existen sitios que acaparan el mayor porcentaje de atención quedando el resto casi desapercibidos mermándose la ventaja del “mayor desarrollo personal”. Por ejemplo, a pesar de que existen multitud de blogs, páginas de Facebook, webs de difusión personales… Es una realidad que los medios tradicionales también procuran copar las redes atrapando en su telaraña sus seguidores en el formato papel. En resumen, es indiscutible que grandes medios de comunicación como “Elmundo.es” o “elpais.com” concentran un gran número de visitas. En contra de esta tesis, Yochai Benkler sostiene que es una Falacia comparativa: no se puede comparar la realidad con una Internet utópica sino frente a la situación anterior en las que los medios tradicionales cooptaban el sistema de producción informativa en donde: a) se recogía un sector interesado de la sociedad; b) se manipulaba la información y, como consecuencia c) se podía orientar el foco hacia lo superficial. En mi opinión, ciertamente con internet mejora la democratización de la información al empoderar al ciudadano con mayor acceso a las noticias y a las tecnologías. Sin embargo, no hay que ser ingenuo tecnológico y dar por hecho una hiperdemocratización al adoptar el fenómeno de Internet.
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Internet SÍ mejora la democracia

  • Acreditación no mercantil (p.18). Muchos movimientos en la Red se agrupan por intereses, temáticas comunes… conformándose sitios de mayor envergadura al referenciarse unos a otros. Cuando una persona produce un tipo de información, existe una suerte de “revisión por pares” formada por expertos o simplemente personas afines que van promocionando o no dicha información. Si uno llega a ser muy visible ha sido gracias a una criba previa y a haber sido apoyado por comunidades de intereses afines. De esta manera la visibilidad implica una mención y acreditación previa muy diferente de la que ocurría con los medios tradicionales en los que la visibilidad era reflejo, en buena medida, de una contraprestación económica.
  • Cultura más participativa, crítica y autorreflexiva. (p. 21). El mayor acceso a la información y a la cultura en general produce ciudadanos más críticos. También, apoyándose en las TIC, los individuos no sólo son mejores consumidores sino también productores de información. Este cóctel de mayor participación desemboca en que, en la misma línea de la “acreditación no mercantil”, emerge una mayor reflexión y crítica sobre la cultura. Por ejemplo, atendiendo a los medios tradicionales, cuando se lanzaba el estreno de una nueva película, existía una poderosa batería de medios privados que bombardeaban en los medios transmitiendo una única idea, la suya. Hoy en día, se mantiene en buena medida pero una persona puede también entrar en foros, blogs especializados, donde distintos expertos o comunidades de intereses afines aportan su visión. Incluso puedes observar opiniones de ciudadanos que ya han visto la película y valoran distintos aspectos. Está claro que la publicidad de los medios tradicionales se diluye a favor de una mayor participación ciudadana

 

Referencias:

 

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Publicado el 16 noviembre, 2015 en Administración, Economía, Filosofía, Libro "ÉTICA DIGITAL", Política, Tecnología y etiquetado en , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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