Archivos Mensuales: noviembre 2015

Internet, democracia y desarrollo humano

¿Democracia es sinónimo de bienestar?

En absoluto. En India, la democracia más grande del mundo, el 80% de la población —una cantidad de personas ligeramente superior a la población conjunta de EEUU y la UE expandida— vive con menos de dos dólares al día, el analfabetismo entre los adultos es del 39% y el 47% de los niños de menos de cinco años está por debajo del peso que le corresponde. En Sudáfrica, la democracia más rica de África, un niño al nacer tiene un 45% de probabilidades de morir antes de cumplir cuarenta años. Y estos dos países no son ni mucho menos los que peor están.

 

¿Cómo afectará al desarrollo humano Internet y la producción de información social no mercantil? muy poco. Las hambrunas, las enfermedades y las estratificaciones profundamente arraigadas en función de la raza, la etnia o la clase no se resolverán mediante un sistema de producción de información no privativo.

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El Desarrollo Humano. Informe 2014

El primer Informe sobre Desarrollo Humano data de 1990 y surgió como una iniciativa para medir una amplia gama de factores que hacen que la existencia sea vivible y, en última instancia, atractiva. Este informe se desarrolló en contraposición a los indicadores centrados en los resultados económicos, como el Producto Interior Bruto (PIB), o en el simple crecimiento económico, con el fin de proporcionar una idea más precisa de los aspectos económicos y sociales que hacen que una nación sea más o menos vivible. Junto a ello, el informe permite un enfoque más rico de la mejora de las condiciones de vida en todo el mundo. Como señalaba Sen, la gente de China, Kerala (India) y Sri Lanka llevan vidas más largas y saludables que la de países con una renta per cápita superior, como Brasil o Sudáfrica. El Informe sobre Desarrollo Humano mide una amplia gama de resultados y características de la vida, y el principal índice compuesto que elabora es el Índice de Desarrollo Humano (IDH). El IDH trata de reflejar la capacidad de la gente de llevar vidas largas y saludables, así como de acceder a los conocimientos y recursos materiales suficientes para procurarse un nivel de vida decente. Esta tarea la efectúa combinando tres parámetros fundamentales:

 

 

Informe sobre Desarrollo Humano 2014. Vulnerabilidad y resiliencia.

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El PNUD, Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo que abarca 177 países y territorios, nos invita a reflexionar sobre una realidad: las crisis (económicas, sociales…) están y seguirán. Es cierto que los datos arrojan una mejora en los indicadores en el desarrollo humano. Sin embargo, el informe 2014: “Sostener el Progreso Humano: reducir vulnerabilidades y construir resiliencia” indica que:

[…] se argumenta a favor de la necesidad de mejorar de manera sostenible las capacidades de los individuos y las sociedades con el fin de reducir estas vulnerabilidades persistentes, muchas de ellas estructurales y ligadas al ciclo de vida. El progreso debe centrarse en el fomento de la resiliencia del desarrollo humano. Aunque existe un amplio debate acerca del significado de resiliencia, nuestro énfasis se centra en la resiliencia humana, que busca garantizar la solidez de las opciones, actuales y futuras, de las personas y su capacidad para lidiar y adaptarse a acontecimientos adversos.

 

La esperanza radica en que estas “fatalidades no son inevitables”. De ahí la importancia en escrutar estas dos ideas: reducir las vulnerabilidades y reforzar la resiliencia. Según el informe “el concepto de vulnerabilidad se utiliza para describir la exposición al riesgo y la gestión del mismo, incluidos el asegurarse contra un acontecimiento adverso y la diversificación de los activos e ingresos”. Finalmente determinan que vulnerabilidad sería la “posibilidad de deterioro de las capacidades y opciones de las personas”.

 

Más resiliencia

 

Habida cuenta de que en el mundo van a continuar las crisis, además de una menor exposición a las mismas (vulnerabilidad) es necesario trabajar por aumentar nuestra resistencia. De esta manera hay que reforzar sistemas que garanticen los derechos y la libertad de las personas.

El propio informe destaca:

El bienestar de las personas se ve influenciado en gran medida por las libertades con las que cuentan y por su capacidad de hacer frente a los acontecimientos adversos, ya sean de origen natural o humano, así como de recuperarse de ellos. La construcción de resiliencia subyace a cualquiera de los enfoques relativos a la seguridad y sostenibilidad del desarrollo humano. En esencia, la resiliencia consiste en garantizar que el Estado, la comunidad y las instituciones mundiales trabajen para empoderar y proteger a las personas. El desarrollo humano implica eliminar las barreras que impiden que las personas tengan libertad a la hora de actuar. Consiste en permitir que los grupos desfavorecidos y excluidos ejerzan sus derechos, expresen sus preocupaciones abiertamente, que se les escuche y que pasen a ser agentes activos que puedan definir su propio destino. Se trata de tener la libertar de vivir la vida que uno considera valiosa y de enfrentar sus circunstancias de manera adecuada.

 

Desarrollo humano y tecnología

 

En los últimos quince años no ha habido un informe que maridara la tecnología con el desarrollo. Tenemos que rescatar el Informe “Desarrollo Humano 2001. Poner el adelanto tecnológico al servicio del desarrollo humano”. En él se analiza la explosión de las TIC y la mundialización que a la sazón ya se asumía como un factor consolidado. Las redes estaban plenamente implantadas y con una conectividad realmente funcional.

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¿Cómo puede ayudar la tecnología al desarrollo humano?

 

El propio informe destaca la importancia de las TIC en la inclusión y alfabetización de los pueblos. Pone el ejemplo de la India:

[…]En la India, por ejemplo, hay dos aspectos del desarrollo encaminado a controlar la tecnología de la información. Uno es el comienzo de la conectividad de Internet en aldeas rurales aisladas, permitiendo tener acceso a compartir información esencial sobre meteorología, salud y cultivos. Pero el segundo es la formación de agrupaciones económicas regionales basadas en la tecnología de la información a medida que la demanda de personal especializado de empresas nuevas y exitosas impulsa la apertura de nuevas universidades y la rápida expansión de un extenso sector secundario de servicios. En otras palabras, la tecnología misma ha pasado a ser una fuente de crecimiento económico. Si bien es innegable que muchas de las maravillas de la alta tecnología que asombran al Norte rico son inapropiadas para el Sur pobre, no es menos cierto que la investigación del desarrollo acerca de los problemas concretos de los pobres –desde la lucha contra las enfermedades hasta la educación a distancia– han demostrado una y otra vez la forma en que la tecnología puede ser no sólo una recompensa del desarrollo exitoso, sino además un instrumento fundamental para lograrlo.

 

Sin embargo, lo anterior no está exento de riesgos inherentes a la trepidante velocidad con la que cambian las tecnologías. Efectivamente, los pueblos menos favorecidos tienen más probabilidades de descolgarse de este mundo interconectado. Otro factor de riesgo es la diversidad de países y territorios. Esto dificulta poder tomar una política común ya que “cada pueblo debe desarrollar su propia estrategia” de acuerdo a su especificidad.

 

El Desarrollo Humano. Informe 2015

Está previsto que el informe se publique el 14 de diciembre de 2015

 

Bibliografía y webgrafía

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Causas de la producción social

¿Por qué la gente produce información social? ¿Qué ha sucedido para que haya surgido esta explosión informativa a través de los medios digitales? ¿Cómo puede ordenarse sin una jerarquía o normas que lo guíen?

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Distingo dos categorías de causas: meritocráticas y económicas.

1. Causas meritocráticas.

Muchas veces, se critican los modelos de producción social aduciendo que no existe un liderazgo claro (parece que que no hay normas ni jerarquía formal). Esto podría ser superficialmente cierto pero no soporta un análisis más riguroso. Cualquiera que haya participado en proyectos de software libre, por ejemplo, habrá percibido que sí existe un liderazgo y unas normas fruto del respeto profesional. De manera natural, surgen líderes que, debido a su experiencia, formación y dedicación, ocupan el liderazgo. Asimismo, emergen normas de coordinación y cooperación que son socialmente consensuadas y no formalmente impuestas. En este sentido, Benkler indica que existe “el reconocimiento mutuo por parte de la mayoría de participantes”. Veamos a continuación las causas económicas:

2. Causas Económicas

Distinguo tres subcausas: a) El insumo tiene coste marginal cero. Efectivamente, la información se considera un bien no rival, infinitamente consumible. La información es gratuita, no cuesta producirla en comparación con producir un coche, por ejemplo; y b) plataformas de creación y difusión de información a bajo coste. Ciertamente, podemos distinguir tres estadios en la creación y difusión de la información en función de su coste: 1) pre-Guttenberg. Previo a la imprenta y a la revolución industrial. El coste era máximo: pensemos en producir diez mil copias de la Biblia mediante el esfuerzo de escribanos y copistas; 2) Post revolución industrial. La industria de producción en cadena supuso un punto de inflexión abaratando los costes enormemente. Esta situación, que se mantuvo durante siglos, provocó un mayor acceso a la cultura y, consiguientemente, tambaleó las estructuras de poder de algunos estamentos (que protegían su poder basándose en el control de la apropiación de la cultura). En todo caso, este segundo estadio fue anecdótico en comparación con la incorporación de las tecnologías de la información; 3) Sociedad digital. La segunda mitad del siglo XX supuso el arranque de una nueva disciplina del saber: la informática. De origen matemático-físico, es indudable que ha conseguido su propio status en el corpus gnoseológico del mundo académico. Las tecnologías de la información y las comunicaciones han ido evolucionando hasta alcanzar una madurez suficiente para marcar una nueva era: la sociedad en red. Sostengo que ya es en el siglo XXI cuando podemos clamar que el mundo es globalizado. Si en los años 90’s, se podía acceder a internet con un módem de 14.400 bits/s hoy en día, podemos ver varias ofertas en el mercado para acceder con fibra con una banda de bajada de 200Mb/s, es decir catorcemil veces más rápido (circunscribiéndonos siempre a un ámbito doméstico).

 

Referencias:

¿Internet mejora la democracia?

Existe una corriente de pensamiento que sostiene que Internet y su capacidad para dar voz a quien antes no podía ayudará a establecer una sociedad más democrática. ¿Es cierto? Pretendemos no quedarnos en una mera repetición de ideas superficiales sino explorar “un poco más allá” para conformarnos una opinión mejor formada.

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A continuación vamos a ver algunas características a favor y en contra:

Internet NO mejora la democracia

  • Objeción de Babel: Este argumento trata sobre la sobrecarga informativa que existe en Internet: si todos pueden hablar, nadie escucha. Benkler sostiene como fundamental contraargumento el llamado Orden digital. Según dicho orden, no existe sobrecarga de información ni fragmentación de información. Lo defiende por la existencia de proyectos ordenados como: Open Directory Project, MoveOn.Org. En mi opinión, sí que existe tal caos. La propia estructura reticular tiende al caos más que una arbórea en la que existe un nodo padre e hijos, nietos y así conformando un único camino entre dos nodos cualesquiera. La existencia de proyectos ordenados no es suficiente para extender a la totalidad de la red de redes la misma armonía. Antes al contrario, existe mucha basura informativa que opaca lo real.
  • Asimetría de atención. Existen sitios que acaparan el mayor porcentaje de atención quedando el resto casi desapercibidos mermándose la ventaja del “mayor desarrollo personal”. Por ejemplo, a pesar de que existen multitud de blogs, páginas de Facebook, webs de difusión personales… Es una realidad que los medios tradicionales también procuran copar las redes atrapando en su telaraña sus seguidores en el formato papel. En resumen, es indiscutible que grandes medios de comunicación como “Elmundo.es” o “elpais.com” concentran un gran número de visitas. En contra de esta tesis, Yochai Benkler sostiene que es una Falacia comparativa: no se puede comparar la realidad con una Internet utópica sino frente a la situación anterior en las que los medios tradicionales cooptaban el sistema de producción informativa en donde: a) se recogía un sector interesado de la sociedad; b) se manipulaba la información y, como consecuencia c) se podía orientar el foco hacia lo superficial. En mi opinión, ciertamente con internet mejora la democratización de la información al empoderar al ciudadano con mayor acceso a las noticias y a las tecnologías. Sin embargo, no hay que ser ingenuo tecnológico y dar por hecho una hiperdemocratización al adoptar el fenómeno de Internet.
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Internet SÍ mejora la democracia

  • Acreditación no mercantil (p.18). Muchos movimientos en la Red se agrupan por intereses, temáticas comunes… conformándose sitios de mayor envergadura al referenciarse unos a otros. Cuando una persona produce un tipo de información, existe una suerte de “revisión por pares” formada por expertos o simplemente personas afines que van promocionando o no dicha información. Si uno llega a ser muy visible ha sido gracias a una criba previa y a haber sido apoyado por comunidades de intereses afines. De esta manera la visibilidad implica una mención y acreditación previa muy diferente de la que ocurría con los medios tradicionales en los que la visibilidad era reflejo, en buena medida, de una contraprestación económica.
  • Cultura más participativa, crítica y autorreflexiva. (p. 21). El mayor acceso a la información y a la cultura en general produce ciudadanos más críticos. También, apoyándose en las TIC, los individuos no sólo son mejores consumidores sino también productores de información. Este cóctel de mayor participación desemboca en que, en la misma línea de la “acreditación no mercantil”, emerge una mayor reflexión y crítica sobre la cultura. Por ejemplo, atendiendo a los medios tradicionales, cuando se lanzaba el estreno de una nueva película, existía una poderosa batería de medios privados que bombardeaban en los medios transmitiendo una única idea, la suya. Hoy en día, se mantiene en buena medida pero una persona puede también entrar en foros, blogs especializados, donde distintos expertos o comunidades de intereses afines aportan su visión. Incluso puedes observar opiniones de ciudadanos que ya han visto la película y valoran distintos aspectos. Está claro que la publicidad de los medios tradicionales se diluye a favor de una mayor participación ciudadana

 

Referencias:

 

¿Qué es la información?

La palabra “Información” nos rodea en cualquier ámbito. Estamos oyendo permanentemente frases como: “Vivimos en una Sociedad de la Información…”; “la información es poder”; “Hay que proteger la propiedad intelectual”; “hay que poner a disposición pública la información”… Veamos algunas características.

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La información es:

  • Un bien “no rival”, el consumo por una persona no resta su disposición a ser consumida por otro (no así con una manzana). Es decir, millones de personas pueden estar consumiendo información en una noticia en un periódico online y no se acaba nunca.
  • Un bien “público” en tanto que el mercado privado no lo produciría atendiendo a su coste marginal, que es cero. Por tanto, el Estado artificialmente regula unos procedimientos para que el autor de una obra, por ejemplo, pueda tener un rédito económico mediante los derechos de propiedad intelectual. ¿Por qué? Se penaliza esta ineficiencia estática (en un momento dado) al producir bienes ineficientes por un bien mejor: dicho autor volverá a escribir otra obra más adelante. En general se fomenta la creatividad y la innovación. Esta infrautilización de la información fue defendida por Kenneth Arrow en 1962.
  • Insumo y producto. Toda producción informativa necesita, a su vez, de fuentes de los que alimentarse. Por ejemplo, la elaboración de una tesis se nutre de una bibliografía previa que hacen de insumo. No sólo eso, la producción humana tiene tres insumos:
    • La información y cultura preexistente, como se acaba de indicar
    • Los mecanismos de comunicación de la información. De la industrialización a la era de las redes, el coste ha caído dramáticamente.
    • El capital humano: La inteligencia y experiencia humana que es capaz de ofrecer la imaginación y el esfuerzo para producirla.

Según lo anterior, queda más que justificado que el capital humano es el recurso más valioso y por lo que está cobrando, cada vez, mayor protagonismo. La información tiene coste cero y, con Internet, los costes asociados a la propagación de la información decrecen paulatinamente. Además, se produce un fenómeno catalizador no sólo en términos monetarios sino técnicos. A pesar de que Internet es cada vez más complejo, se están desarrollando sitios web muy sencillos de implementar. Los blogs son un claro ejemplo (ver ¿Por qué un Blog? La tecnología es más compleja pero más sencilla).

 

Motivación y participación social

¿Qué es lo que motiva a la gente a participar en los movimientos sociales a través de medios electrónicos (Facebook, Twitter, periódicos on-line…)?

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La motivación, según Benkler (2006), tiene que ver con una visión utilitarista. Acercándonos o alejándonos de aquello que nos resulte positivo o negativo (p. 101). Según Edward Deci, el hombre se basa en tres motivaciones[1]: intrínsecas, extrínsecas y afectivas. Benkler únicamente destaca las dos primeras. Las motivaciones extrínsecas tendrían que ver con recompensas monetarias (o amenazas) por realizar (o no) una tarea. Por el contrario, las motivaciones intrínsecas nacerían del interior del individuo de acuerdo a su escala de valores y su propia reflexión libre sobre lo que hay que hacer. Deci subraya que, partiendo de que todos tenemos una cierta idea de qué debemos hacer, guiarnos por las motivaciones extrínsecas interfiere en nuestra autoestima dado que nos desvía, a sabiendas, del recto camino. En mi opinión, esta premisa no está legítimamente validada. No tenemos claro qué tenemos que hacer, de hecho, por ello debemos deliberar sobre los medios para conseguir los fines, como diría Aristóteles en el libro III de la Ética Nicomáquea. El estagirita da por hecho la existencia de una responsabilidad moral que tiene que ver con la toma de decisiones voluntarias: la elección es un acto voluntario deliberativo. ¿Qué es la deliberación? Sería una suerte de investigación en un ámbito impreciso (sobre lo preciso no se delibera) sobre los medios (sobre los fines no se delibera) que están en nuestro poder para conseguir algo alcanzable. No toda investigación es deliberación (ejemplo, las matemáticas). Por tanto, asumir la premisa que sostiene Deci acerca de que todo individuo tiene una noción de lo que “debería hacer” es, al menos, susceptible de ser aceptada con algunas reservas. Volviendo a las tesis de Deci, las teorías de capital social[2] desarrollada en las últimas décadas está poniendo en tela de juicio la clásica posición de “a más dinero, más actividad”

[1] Vera Lacárcel, José Antonio. Artículo: “Edward. L. Deci: Un pionero en el estudio de la motivación humana” USL < http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3678733.pdf >

[2] Destacando los sociólogos mark Granovetter, James Coleman y Nan Lin, entre otros

 

Referencias:

Naturaleza y sociedad: pacto social

Los fundamentos del naturalismo dominan la época de Hobbes, Spinoza, Locke y Rousseau. La idea de un estado de la naturaleza y el salto a un estado civil fue objeto de estudio y reflexiones de numerosos autores (no sólo de los anteriores). Quizás lo más interesante fue una radical distinción de la idea aristotélica del zoon politicon. Según el estagirita, el hombre era un animal eminentemente político. En palabras del catedrático  Antonio Rodríguez Huéscar —en su introducción a “El contrato social”—:

[…] surge la idea moderna del pacto social que se opone a la concepción tradicional aristotélica […], es decir, de la sociedad política como algo originario y natural, y por otra, al Estado de derecho divino postula por el pensamiento cristiano.

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En efecto, lo que parece consolidarse es la existencia de un estado natural del hombre, previa a toda clase de asociación y de relaciones sociales, incluida, por tanto la existencia de una política como imagen de máxima expresión de acuerdo social. El hombre se ve arrastrado irremediablemente a pactar con otros para alcanzar aquello que carece. Este estado original se caracteriza por tener a la fuerza bruta como máximo valor: el macho alfa con más fortaleza ejerce de líder.

Se podrían distinguir tres concepciones diferentes de esta transición de la naturaleza a lo social: a) el pesimismo Hobbesiano. Este filósofo inglés partía de una idea negativa del hombre: el hombre es malo por naturaleza (es egoísta, desconfiado, ansioso de poder…). De ahí la popularización de la locución latina “Homo homini lupus” (el hombre es un lobo para el hombre). Esta situación es una suerte de guerra constante entre los hombres que les conduce a su exterminio en algún momento. Por ello, casi por instinto de supervivencia, los propios hombres son conscientes del peligro y renuncian a sus derechos naturales delegándolos en un tercero, un Soberano que tenga poder absoluto. Rodríguez Cuesta escribe:

El Estado que así nace —ya tenga forma monárquica, aristocrática o democrática— goza de un poder absoluto sobre los súbditos: es el Estado Leviatán, en el cual el principio autoritario alcanza su máxima expresión. Solo de esta manera —piensa Hobbes— podrá cumplir el Estado su fin esencial, que es el mantenimiento de la paz entre los hombres. Si la transmisión de los derechos y la libertad naturales no fuese absoluta, y en la medida que no lo fuese, continuaría el estado de guerra. […] Hobbes no quiere saber nada de una división de poderes, que debilitaría la soberanía. Esta es absoluta e indivisible.

La segunda posición sería b) el optimismo Lockeano. En contra de la tesis de Hobbes, Jonh Lock sostiene que el hombre, en general, posee unos valores positivos (sociabilidad, benevolencia…) que superan a los negativos (egoísmo, agresividad…). Sin embargo, hay que procurar asegurar estos valores por ley de tal manera que se puedan neutralizar a las personas que, por lo que sea, no sigan esta buena conducta. La tercera posición c) el transformismo Rousseaniano, se encontraría a caballo entre las dos anteriores. Es la tesis que desarrolla en los cuatro libros de “El contrato social”. Así Rodríguez Cuesta indica que “En Hobbes se pierden los derechos naturales; en Locke se conservan; en Rousseau se transforman”. Los derechos se trasladarían no al Soberano sino a la comunidad.

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Hoy en día, el pacto social —con todos los matices que se quiera— no deja de ser un concepto de rabiosa actualidad: por ejemplo el “independentismo catalán”. Asunto espinoso que raya en el dilema entre el respeto a la ley y a la identidad personal.

 

  • ROUSSEAU, Jean-Jacques (1970). El contrato social. Trad. Consuelo Berges. Ed. Aguilar, Madrid.

¿Qué es el PROCOMÚN? Tipos y ejemplos de procomun

¿Qué es el procomún?

Es aquello que no depende de reglas mercantiles de posesión sino que cualquier, dentro de un grupo, puede hacer uso de ello siguiendo unas reglas acordadas que, en el extremo pudieran ser una única regla: ausencia de las mismas. La producción entre iguales basado en el procomún se enmarca en un entorno diferente a los medios de producción clásicos. Ahora existe cooperación y coordinación difusa en el tiempo sin jerarquías ni transacciones dinerarias como elemento decisivo de intercambio o compensación.

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Tipos de procomún

Cuatro tipos de procomún: 1) grado de apertura. Está abierto (el aire) a todos o a un grupo (delimitación de zonas de pesca). Estos segundos casos se suelen denominar sistemas de propiedad comunales más que procomún[1].; 2) regulación. La mayoría de los procomunes suelen tenerla, incluso en aire en su dimensión de emisión no de inhalación (por ejemplo, las emisiones de las fábricas). Las carreteras es un ejemplo de éxito de procomún. Lo interesante, señala Benkler, es que las reglas son de igual aplicación para todos (no hay jerarquías); 3) compartición condicional de los productos. En un entorno de procomún puede que lo que se produzca se ponga a disposición de todos sin condiciones (gratis, por ejemplo) o a través de alguna restricción (suscripción…). 4) libertad de uso. Una cuestión sin resolver es ¿qué grado de libertad de uso tienen los usuarios que han adquirido un producto del procomún?

 

Ejemplos de procomún

 

Wikipedia. Se basó en una enciclopedia tradicional llamada Nupedia que, si bien no tuvo el éxito y consolidación mínimos, sirvió para empezar a edificar Wikipedia. ¿Por qué triunfó? Cambió radicalmente su naturaleza orientándose a un entorno de procomún. En concreto: 1) se basó en tecnologías cooperativas: la wiki. Plataforma que permite la edición y publicación de distintos usuarios con flujos de aprobaciones, bloqueos, permisos, almacenamientos de versiones, etc. 2) Neutralidad frente objetividad. Se persigue aglutinar el mayor número de puntos de vista de manera comprensible y razonable; 3) FDL (Free Documentation License: Licencia de GNU para documentación). Con estos pilares, en cinco años wikipedia pasó de diez a cincuenta mil colaboradores. Benkler defiende la calidad de wikipedia basándose en: a) Estudio de la revisa Nature que, tras analizar 42 artículos, concluyó que la diferencia entre la Encyclopedia Britannica y Wikipedia no era “especialmente grande” y b) el beneplácito de McHenry, antiguo redactor de la Encyclopedia Britannica, ante el sistema que se puso en marcha de para las correcciones que dotaban a los artículos de una fiabilidad muy razonable. Estas dos ideas datan de 2004 cuando aún existía alguna posibilidad de que las antiguas enciclopedias coexistieran. En 2009 cerró Encarta (Microsoft) tras dieciséis años de servicio, Aitor Riveiro, en su artículo de El País[2], ponía certeramente negro sobre blanco algunas causas: Hoy, en lugar de un sistema cerrado y de pago, los usuarios optan por la gratuidad, la inmediatez y los más de dos millones de artículos que, gracias a las contribuciones desinteresadas de sus usuarios, integran la Wikipedia, frente a las 40.000 de Encarta. Añadía el artículo una frase demoledora de Microsoft: la gente busca y consume la información de forma diferente que en el pasado. La Encyclopedia Britannica, referente mundial de las enciclopedias tradicionales (su primer ejemplar vio la luz en 1768), cerró[3] su versión papel en 2012 tras 244 años de servicio.

 

Proyecto Guttenberg[4]. Miles de voluntarios escanean y corrigen libros de dominio público. Tienen más de cuarenta y seis mil obras digitales y más de cien mil apoyándose en colaboradores.

 

DMOZ[5]. Catálogo gratuito universal de Internet. Participación voluntaria para clasificar los sitios de internet de manera que se vaya limpiando de enlaces muertos. Disponen de más de noventa mil editores que categorizan más de cuatro millones de sitios web.

 

SETI@home. Basado en un sistema de Grid Computting basado en aprovechar los recursos de máquinas dispersas en la Red que se incorporaran al proyecto SETI@home. La idea se basaba en una premisa: la mayoría de las personas que tiene un ordenador personal en casa no usan sus recursos al 100%, es decir, hay capacidades de memoria y disco que no se están aprovechando. Instalándote un paquete software, cualquier ciudadano podía colaborar al proyecto sin apenas notar una bajada de rendimiento en su ordenador. La coordinación de todas estas máquinas que alcanzaron varios millones permitió un procesamiento muy superior al que podría dar la mejor supercomputadora. En su propia página[6] explican el motivo del proyecto: SETI@home es un experimento científico que utiliza ordenadores conectados a Internet para la búsqueda de inteligencia extraterrestre (en inglés SETI son las siglas de “Search for Extraterrestrial Intelligence”). Puedes participar ejecutando un programa libre que descarga y analiza datos obtenidos por radio telescopios.

 

Referencia básica:

BENKLER, Yochai, (2006), The Wealth of Nations: How Social Production Transforms Markets and Freedom”. Yale University Press.

 

[1] Yochai Benkler menciona a Carol Rose (p. 69) al remarcar la mejor denominación de sistemas de propiedad comunales ya que, fuera de ese grupo, el sistema se comporta como una propiedad privada.

[2] Artículo “Microsoft se rinde ante la Wikipedia y cierra Encarta tras 16 años”. URL < http://elpais.com/diario/2009/04/01/sociedad/1238536808_850215.html >

[3] Artículo “La Enciclopedia Británica cierra su edición de papel para centrarse en Internet”. URL < http://www.elmundo.es/elmundo/2012/03/14/cultura/1331687873.html >

[4] Proyecto Guttenberg. URL < https://www.gutenberg.org/ >

 

[5] DMOZ. URL < http://www.dmoz.org/>

 

[6] http://setiathome.ssl.berkeley.edu/

¿Por qué un Blog? La tecnología es más compleja pero más sencilla

Hasta hace pocos años[1], si alguien quería tener presencia en Internet tenía que tener dos cosas: dinero y, sobre todo, conocimientos técnicos avanzados. Un blog es un tipo particular de sitio web basado en publicar experiencias personales con una cierta periodicidad. El origen de la palabra se remonta a los términos “web log” (diario web). Con el paso de los años se han desarrollado distintos tipos de blogs en función de la temática a la que se refieren o si tienen naturaleza personal o corporativa (aunque esta segunda, por lo que hemos comentado, ha emergido artificialmente a la luz del éxito de los blogs personales).

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¿Qué es lo que ha cambiado significativamente en los últimos años? La facilidad para poder implementar un blog sin tener que poseer conocimientos avanzados en informática. La arquitectura que soporta una página web en general está basada en el modelo cliente-servidor. Los servidores son máquinas que alojan las páginas web que desarrolla el técnico. Esto no es trivial: hay que saber de muchos protocolos y tecnologías asociadas. Por ejemplo, HTML para las páginas web, CSS para la estética de la misma, FTP para la transmisión de las páginas de las máquinas del desarrollador al servidor, etc. En la actualidad existen varios servidores muy populares que permiten desarrollar blogs de manera más accesible al usuario no experto. Obviamente, hay que tener uno mínimos conocimientos pero, descaradamente menores que en la etapa que acabamos de describir. Es decir, no hace falta saber nada de HTML, CSS y FTP por nombrar algunos de las tecnologías implicadas. Dos de los servidores más comúnmente extendidos son blogger y wordpress.

 

Se puede arrancar un blog con cualquiera de ellos en diez minutos y a coste cero. ¿En qué se diferencia un blog de otro? En dos factores: profesionalización y calidad (de contenido). Debido a la facilidad con la que se puede crear un blog en la actualidad, cobra valor no el mero hecho de existir digitalmente sino de que la estructura, aspecto, usabilidad, accesibilidad y movilidad sean profesionales. Esto responde a otra pregunta: si es gratis, ¿dónde reside el modelo de negocio? En expertos que puedan dar soporte en darle un aspecto más serio, más trabajado, mejor estructurado, que sea más intuitivo al ciudadano, accesible a personas con alguna discapacidad, y, a la luz de la masiva invasión de los dispositivos móviles (teléfonos, tabletas…) desde a los que se acceden a Internet, que se adapten proporcionadamente a las distintas pantallas y modelos móviles. Esto son algunos de los factores relacionados con la profesionalización. El segundo elemento era la calidad de la información. Efectivamente, lo anterior podríamos llamarlo un envoltorio digital bonito pero, si al abrirlo, nos encontramos un contenido pobre, sólo habremos generado frustración en la persona que visita el blog. La información tiene que ser categorizada y pertinente de acuerdo con la temática general del blog. Puede ser que sea un cajón desastre donde el autor comparta cualquier sensación o información que desee (es el caso de los cantantes o personas de la farándula, por ejemplo). Por tanto, dado que mucha gente puede publicar un blog, el valor añadido vendrá dado por la profesionalización y la calidad de lo escrito. Es decir, se revaloriza el capital humano (imaginación, experiencia, esfuerzo…).

[1] Aunque no hay una fecha exacta, tomaremos como referencia el año 2005 como hito en el que tanto la madurez tecnológica como el número de blogs empezó a ser significativa. Aunque en los 90’s comenzaron los primeros, tuvo que pasar una década hasta su consolidación en las redes.

 

BENKLER, Yochai, (2006), The Wealth of Nations: How Social Production Transforms Markets and Freedom”. Yale University Press.

Internet cambia el cerebro: no seas ingenuo

Ingenuo tecnológico

En el libro “Ética Digital” (2015) denomino al ingenuo tecnológico como “aquél que se siente embaucado con la tesis de que la tecnología no sólo es algo neutro sino que su aplicación provocará un progreso implícito que beneficiará a la sociedad que la acoja. Hay autores que defienden lo contrario, como Langdon Winner, en su artículo “Hacen política los artefactos” que sostiene que la tecnología, de suyo, tiene un componente político que no debemos despreciar”. Nicholas Carr en el prólogo destaca la figura revolucionaria de Marshall McLuhan que en 1964 publicó “Comprender los medios de comunicación: las extensiones del ser humano”. Este autor, en la línea de Winner defiende que la tecnología no es algo neutro y que, aunque creamos que controlemos, en realidad, somos víctimas de su influencia soterrada. McLuhan sostiene que el medio influye en la construcción social aparte del contenido que en él se maneje. Así sostiene: “Nuestra respuesta convencional a todos los medios, en especial la idea de que lo que cuenta es cómo se los usa, es la postura adormecida del idiota tecnológico”. Nicholas Carr contextualiza esta aseveración en respuesta al magnate de los medios tradicionales de masas Sarnoff el cual defendía que la tecnología es neutra.

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Internet modifica la cognición

McLuhan sostiene que el medio, efectivamente, modifica el pensamiento. No está solo en esta idea. Carr apoya esta tesis con varios ejemplos: a) percibimos diferente. Los nativos digitales leen, de manera natural, las webs de manera reticular y no lineal. La consultora nGenera publicó un estudio en 2008 donde se concluía que esta población inmersa digitalmente saltaban los párrafos de una página web buscando información pertinente; b) relevancia cognitiva web. Con el paso de los años y el uso masivo de las nuevas tecnologías, estamos acostumbrándonos a poder encontrar información relevante en segundos cuando antes podías invertir horas, incluso días buceando entre libros. El filósofo Joe O’Shea dice en este sentido que no tiene sentido leer un libro de cabo a rabo cuando puedes obtener la información relevante en minutos por internet; c) lo lineal da paso a lo reticular. Karp afirma que el viejo proceso lineal de pensamiento está dando paso a una nueva clase de mente que necesita información troceada, rápida y descoordinada. Twitter es un ejemplo paradigmático. Obtienes pequeños mensajes —tuits de 160 caracteres— de múltiples fuentes de información (tantas como twiteros sigas); y d) excitación cognitiva. El (ab)uso de internet en todo momento, sobre todo debido a los smartphones —y tabletas, en menor medida— , ha modificado la necesidad de información. Antes, sabías que podrías buscar algo cuando llegaras a casa y no antes. Ahora, en cualquier momento tienes a tu disposición la oportunidad de saciar tu curiosidad lo cual te realimenta positivamente a que sigas preguntándote más cuestiones relacionadas. Carr contrasta esta situación con el sosiego de las antiguas bibliotecas. Menciona en el capítulo 1 “HAL y yo” de Superficiales que estuvo trabajando, en su época universitaria, retirando y colocando libros de la biblioteca. Recuerda una sensación de calma cognitiva que se derivaba de la propia situación del medio en que se encontraba la información disponible:

[…] A pesar de estar rodeado de decenas de libros, no recuerdo sentir la ansiedad sintomática de lo que hoy llamamos “exceso de información”. Había algo tranquilizador en la reticencia de de todos esos libros, su disposición a esperar años, incluso décadas, hasta que llegara el lector adecuado y lo retirara de sus espacios asignados. Tómate tu tiempo, me susurraban los libros con sus voces polvorientas. No nos vamos a ir a ninguna parte. […]

 

Es conocido el estado de salud de Friedrich Nietzsche que le atormentó durante buena parte de su vida. Con sólo 34 años comenzó un periplo por Europa en busca de alivios para sus numerosas dolencias. Una de las consecuencias le afectó en su escritura ya que le fallaba la vista y por ello tuvo que idear una solución: encargar una máquina de escribir tipo “Writing Ball Malling-Hansen”. Tuvo que aprender a tocar el teclado y su estilo se volvió más estricto, más telegráfica, en palabras de Carr. El mismo Nietzsche se dio cuenta que el instrumento estaba condicionando sus pensamientos y su manera de entender el mundo. Así escribió “Nuestros útiles de escritura participan en la formación de nuestros pensamientos”.

Bibliografía y webgrafía

  • DEL CASTILLO, Javier (2015). ÉTICA DIGITAL: Hacia una Administración ética y eficiente. Ed. CreateSpace Independent Publishing Platform. Recuperado de: http://www.eticayadministracion.com/
  • PINES, Maya (1989). Los manipuladores del cerebro. Ed. Alianza.
  • MCLUHAN, Marshall (2009). Comprender los medios de comunicación. Ed. Paidós Ibérica.
  • CARR, Nicholas (2011). Superficiales. ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes? Ed. Taurus.

La plasticidad cerebral

¿Qué es más importante, los genes o tu entorno social? La plasticidad cerebral encuentra una solución a este enredo. Nicholas Carr en su obra “Superficiales” nos abre esta esperanza a través de algunos ejemplos. Veamos cómo puede influir la plasticidad de nuestras redes neurológicas en nuestras vidas.

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Una neurona promedio establece alrededor de mil conexiones sinápticas. Hasta mediados del siglo XX perduraba una idea de la inmutabilidad cerebral: no existía cambio sino únicamente decadencia. Esta tesis fue siendo atacada mediante investigaciones que fueron arrojando esperanza a la posibilidad del cambio. Uno de los pioneros en este campo fue Merzanich, doctorado en fisiología. Realizó el siguiente experimento: secciona algunos nervios sensoriales a monos analizando los micromapas cerebrales que previamente había obtenido mediante electrodos en una primera fase. Lo que descubre es que, al principio, el cerebro del mono, ante una estimulación manual, no responde adecuadamente (al haber sido seccionado). Unos meses más tarde se da cuenta de que el cerebro se ha reajustado. La comunidad científica va reforzando esta tesis de la plasticidad cerebral a medida que nuevos experimentos lo van demostrando empíricamente.

El biólogo Eric Kandel usó una babosa marina para el siguiente experimento: después de tocarle las branquias unas cuarenta veces sólo el diez por ciento de sus células sensoriales mantienen vínculos con las células motrices (cuando al principio el porcentaje era del noventa por cierto). Es decir, las babosas aprenden y hacen caso omiso al estímulo. Las posiciones clásicas acerca de los determinismos biológicos y sociales parecían ser superados por la babosa. El primer determinismo sostiene que nuestras decisiones son fruto de nuestra carga genética y no podemos sino someternos a la misma. Por el contrario, el determinismo social defiende que es nuestro entorno, cultura, estímulos… lo que determina nuestro comportamiento. Kandel alcanza una comunión entre estos dos extremos dado que una babosa nace con una estructura neuronal determinada pero, tras la exposición a estímulos, consigue reestructurar dicho mapa neuronal. En otras palabras, es posible cambiar.

En el libro “El cerebro se cambia a sí mismo”, Doidge narra el caso de Michael Bernstein que sufrió un derrame cerebral. Una de las consecuencias fue la parálisis de su mano izquierda. No parecía tener solución pero se apuntó a un programa de terapia experimental en la que durante ocho horas al día, seis días a la semana, forzaba trabajos rutinarios. Las acciones repetidas, dice Carr, desencadenaron que el sistema neuronal detectara una nueva necesidad y se formaron nuevos circuitos neuronales. En semanas, recuperó casi toda la movilidad de su mano.

La plasticidad se ha consolidado de tal manera que incluso autores como el neurólogo Álvaro Pascual-Leone afirman que es el “estado normal durante el curso de toda la vida”. Carr añade: nuestros cerebros están en constante cambio como respuesta a nuestras experiencias y nuestra conducta reorganizando sus circuitos. Pascual-Leone realizó el siguiente experimento: reclutó un grupo de personas para tocar una melodía al piano. A la mitad les pidió que tocaran efectivamente mientras analizaba su actividad cerebral. A la otra mitad les pidió que imaginaran que la tocaban pero sin tocar una tecla. La actividad cerebral fue la misma. Es decir, el pensamiento y la acción provocan el mismo resultado neuronal.

Edward Taub realizó un experimento con violinistas diestros adultos: midió las áreas corticales de las manos derecha e izquierda. A continuación las comparó con las áreas análogas de personas no violinistas. Constató que cuando comparaba las manos que se usaban para tocar las cuerdas, las áreas eran claramente diferentes. Por el contrario, al comparar las actividades neuronales de la otra mano (que hace un trabajo mucho más sencillo) vio que no había muchas diferencias. En otras palabras, el uso del instrumento había modificado el mapa mental. Además, desterró una vieja idea de que el cerebro adulto apenas puede cambiar. Todos los miembros del experimento eran adultos.

Carr habla de la “paradoja de la neuroplasticidad que observa Doige” en el sentido de que los circuitos sinápticos que se establecen son consolidados por el cerebro para agilizar las tareas rutinarias. De esta manera se penaliza a los circuitos secundarios. En mi opinión, este hecho, que no lo discuto, no es una suerte de paradoja. La plasticidad viene determinada por la capacidad de generar nuevos circuitos incluso en edades avanzadas. Esto no es obstáculo a que el cerebro prefiera no construir dichos circuitos y mantener los ya existentes. Sencillamente, busca la ley del mínimo esfuerzo aunque, en caso de necesidad, es capaz de modificar su estructura neuronal. El caso de Michael Bernstein y su recuperación a base de semanas de un duro ejercicio de repetición es un ejemplo del esfuerzo necesario para formar nuevas conexiones.

 

Bibliografía y webgrafía

  • DEL CASTILLO, Javier (2015). ÉTICA DIGITAL: Hacia una Administración ética y eficiente. Ed. CreateSpace Independent Publishing Platform. Recuperado de: http://www.eticayadministracion.com/
  • PINES, Maya (1989). Los manipuladores del cerebro. Ed. Alianza.
  • MCLUHAN, Marshall (2009). Comprender los medios de comunicación. Ed. Paidós Ibérica.
  • CARR, Nicholas (2011). Superficiales. ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes? Ed. Taurus.